ECONOMíA › EL BANCO CENTRAL IMPULSO OTRA ALZA DE UN CENTAVO DE LA DIVISA

El dólar sube con ayuda oficial

La moneda estadounidense cerró a 4,06 pesos para la venta. En lo que va del año trepó 5 centavos, un 1,25 por ciento, con la anuencia del BCRA. Funcionarios y analistas coinciden en que la tendencia del último mes y medio es coyuntural.

 Por Cristian Carrillo

La cotización del dólar subió ayer un centavo, para ofrecerse a 4,06 para la venta. En lo que va del año ya acumula un alza de cinco centavos. Este comportamiento disparó una serie de conjeturas respecto de la evolución cambiaria para lo que resta de 2011. Una de ellas es que el Gobierno buscará compensar un posible deterioro de la balanza comercial con una mayor devaluación del peso. La idea cobra fuerza si se toma en cuenta que la suba del dólar estuvo fogoneada con compras del Banco Central. Ayer el organismo monetario absorbió cerca de 70 millones de dólares. Sin embargo, desde el Central sostienen que la tendencia de estos días es coyuntural. Analistas consultados agregan que responde a cuestiones estacionales vinculadas con el ciclo del comercio exterior y la producción industrial. La economía argentina estuvo siempre muy dolarizada y, a pesar de que en los últimos años se verificó un claro escenario de estabilidad cambiaria, la predilección del ahorrista por la divisa estadounidense se mantiene intacta. También sus temores. Bastó un leve ajuste en el precio de la divisa, del 1,25 por ciento en lo que va del año, para que algunos gurúes de la city porteña comenzaran a alertar sobre un posible proceso devaluatorio de la moneda doméstica. A esto se suma la jugada de los grupos concentrados. “Es posible que esos grupos busquen presionar por el lado de las expectativas cambiarias, pero lo más seguro es que continúen jugando con los temores de la gente respecto de la inflación”, dijo a este diario un ex director del Central.

Que el Central mantiene bajo cuerda el dólar en el mercado local es algo que nadie discute. El respaldo que le dan los 52.353 millones de dólares que tiene en cartera –así cerró ayer el stock de reservas internacionales– le permite contrarrestar cualquier movimiento abrupto de la plaza cambiaria. Es por eso que la suba del dólar, con el Central del lado comprador, fue leída por algunos analistas como una señal de que el Gobierno decidió acelerar la depreciación del peso para ganar en competitividad. El Indec informó anteayer una caída del superávit comercial del 58 por ciento en enero respecto de igual mes del año pasado. La desmejora en el saldo estuvo explicada por un aumento del 52 por ciento en el nivel de importaciones.

“No llega siquiera a ser una erosión seria. Son siete u ocho semanas en las que se cruzan importaciones creciendo muy fuerte con un nivel de exportaciones muy limitado. Esto también se refleja en el mercado de cambios. Pero es algo coyuntural”, dijo a este diario el economista Miguel Bein. Por el lado de las ventas externas, la reactivación de la liquidación de granos comienza recién a fines de marzo con el trigo y se acelera en abril con la aparición de la cosecha del núcleo sojero. De hecho, tanto las exportaciones primarias como de manufacturas mostraron avances de más de 20 por ciento interanual, lo que descarta la presunción de una caída en las ventas al exterior.

Lo novedoso del escenario, aunque sea ya el segundo año que sucede, pasa por el lado de las importaciones. Debido a los cuellos de botella que se verifican en el suministro energético durante los meses de invierno, muchas fábricas reprograman su producción, incrementando el ritmo en los primeros meses del año –cuando históricamente caía el nivel de actividad por vacaciones del personal–, adelantándose a eventuales cortes de gas o electricidad. “Por eso se ve en este período un mayor nivel de importaciones que responde a aprovisionamiento de maquinaria e insumos que servirá para buena parte de todo este año”, agregó Bein. En enero el rubro con más peso en las importaciones fue bienes intermedios. Esta situación se irá regulando en los próximos meses, estimó.

De todos modos, la compra de dólares del Central en esas últimas semanas convalidó una leve apreciación de la divisa, mientras que algunos especialistas preveían que se detendría la intervención oficial. “El dólar está atenazado de ambas puntas. Por un lado está el Central comprando todo el exceso de oferta y, por el otro, la Anses vende lo que el mercado demande”, explicó Bein.

El programa monetario 2010 preveía un dólar mayorista en torno de los 3,995 pesos, pero la alta liquidación de los exportadores en los últimos meses hizo que cerrara dos centavos por debajo de esa marca. De ahí que el BCRA contabiliza sólo un alza de dos centavos en ese segmento. Los otros dos –en el mayorista avanzó casi cuatro centavos en lo que va de 2011– los considera un ajuste al precio con que debió finalizar 2010. Para este año la previsión de los cambistas se mantiene en que el dólar al público se ubicará entre 4,25 y 4,30 pesos hacia diciembre, esto implica una depreciación del peso de 5 o 6 por ciento anual.

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El Central compró 70 millones de dólares y fogoneó la suba a 4,06 pesos a nivel minorista.
Imagen: Bernardino Avila
 
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