EL MUNDO › EE.UU. ACUSA A ALEMANIA POR LA CUESTION DE IRAK

El costo de una reelección

Por John Hooper y
Kate Connolly
Desde Berlín y Munich

Las relaciones entre Estados Unidos y Alemania se enfrentaban anoche a su crisis más profunda en medio siglo, después de que la administración de Estados Unidos desestimara una ofrenda sacrificial del nuevo canciller reelecto, Gerhard Schroeder. Fresco de la ajustada victoria de la elección general, Schroeder anunció la renuncia de su ministra de Justicia, cuyos comentarios informados la semana pasada convirtieron la contenida irritación de Estados Unidos por la oposición del canciller a una guerra con Irak en abierta furia. Pero la movida no pareció mover de su posición al secretario de Defensa norteamericana, Donald Rumsfeld.
Rumsfeld se negó ayer en Varsovia a un encuentro aparte con su contraparte alemán, en el marco de la reunión informal de los ministros de defensa de la OTAN. “No tengo ningún comentario sobre el resultado de las elecciones alemanas. Pero tendría que decir que la forma en que fueron llevadas a cabo no ayudó en nada y, como indicó la Casa Blanca, tuvo el efecto de envenenar la relación (con Estados Unidos)”, dijo después de una reunión con el presidente polaco Aleksander Kwasniewski.
Un diario alemán citó a la ministra, Herta Daubler Gmelin, diciendo que el presidente Bush estaba usando a Irak para distraer la atención de los problemas internos en la forma en que lo había hecho Adolf Hitler. Schroeder poco después escribió al presidente lo que algunos medios describieron como una disculpa. Preguntado por la carta, el vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer, dijo ayer: “Realmente no se leía como una disculpa. Se leía más como un intento de explicación”.
Mientras tanto, Schroeder sostuvo una posición antibélica que ayudó, sin duda, a que consiguiera un segundo término de cuatro años. “Queremos dejar en claro que nuestra posición sobre cómo proceder en Medio Oriente es inalterable como resultado de la elección”, dijo. En realidad, el campo de maniobra del canciller se ha limitado por el resultado. Ha vuelto a sus funciones gracias a un crecimiento en el apoyo de los pacifistas Verdes. Pero el canciller insistió en que la amistad entre Alemania y los Estados Unidos podría soportar diferencias sobre Irak y otras áreas, como la forma de combatir el calentamiento global.
“Creo que esta diferencia de opinión permanecerá”, dijo Schroeder. “La expondremos en una forma abierta y justa sin hacer peligrar, de ningunamanera, la base de las relaciones alemano-norteamericanas. Esa es mi firme intención.” El derrotado candidato conservador Edmund Stoiber dijo en una conferencia de prensa que en la próximas semanas volaría a Estados Unidos para hablar con miembros del Congreso y otros líderes norteamericanos “para asegurarles que todo lo que ha viajado a través del Atlántico desde Alemania no es la Alemania real”. Añadió después que la posición del gobierno alemán sobre Irak era “insostenible” cuando se consideraba la “sangre derramada por los soldados de Estados Unidos para ayudar a liberar a Alemania de los nazis”.

*De The Guardian de Gran Bretaña. Especial para Página/12
Traducción: C. D.

Compartir: 

Twitter

Donald Rumsfeld (der.) y el premier polaco Leszek Miller.
El jefe del Pentágono fue muy duro con el gobierno alemán.
 
EL MUNDO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.