EL PAíS › EL CRECIMIENTO DEL KIRCHNERISMO EN LA CIUDAD DE BUENOS

Desdoblar o no, ésa es la cuestión

Tres encuestas recientes revelan que la intención de voto de la Presidenta creció más de diez puntos. Se configura un escenario en el que ya no está claro que al jefe de Gobierno le convenga unificar las elecciones. La situación de cada espacio político en la Capital.

 Por Fernando Cibeira

Gabriela Michetti, Daniel Filmus, Adrián Pérez y Claudio Lozano.

Hoy ya no está tan claro qué le conviene hacer a Mauricio Macri respecto de las elecciones porteñas, si debe desdoblarlas o hacerlas en conjunto con las nacionales. Tres encuestas realizadas esta semana que llegaron el viernes a despachos de dirigentes del kirchnerismo porteño aseguran que la intención de voto de la Presidenta en la ciudad de Buenos Aires aumentó más de diez puntos desde el fallecimiento de Néstor Kirchner, con lo que superaría ampliamente al jefe de Gobierno porteño aun en su distrito. Con lo cual si Macri resuelve hacerlas conjuntas corre serio riesgo de quedarse sin el pan y sin la torta. Con todo, el desdoblamiento también tiene sus riesgos.

Según la información que dejó trascender, Macri se tomará hasta marzo para decidir cuándo serán las elecciones. En un curioso combo, también podría anunciar para entonces que su flamante esposa espera un hijo. Lo que asegura que ya está resuelto es lo de considerar que su faena como lord mayor está cumplida y que en 2011 buscará la presidencia. También, que la notable diferencia que Cristina Kirchner les sacó a sus competidores en las últimas semanas no lo hizo cambiar de opinión. “La que subió fue Cristina, Macri no bajó. Antes de la muerte de Kirchner medía entre 18 y 22 puntos y ahora sigue midiendo lo mismo, así que no hay nada que tengamos que reevaluar”, respondían cerca del jefe de Gobierno porteño.

Es más, según su particular evaluación, incluso ahora están mejor porque consideran que el desmembramiento del Peronismo Federal juega en su favor, dado que a los antikirchneristas cada vez les quedan menos opciones que no sea la de apoyar a Macri. En ese sentido, fue llamativa la defensa de Graciela Camaño que hizo el jefe de Gobierno porteño luego de la piña a Carlos Kunkel, tal vez el inicio de una política de acercamiento hacia las patrullas perdidas del peronismo.

La postura que prevalece en el macrismo es que las elecciones del año que viene deben ser unificadas con el argumento que de lo contrario se obligará a los porteños a ir cinco veces a votar durante 2011 –si se suman las internas y la elección de comunas, en junio—, con el costo que eso implica. Respecto de los argumentos políticos, en el gobierno porteño sostienen que tienen tantos a favor como en contra. El principal a favor de la unificación es el “efecto arrastre” de Macri como la figura más taquillera del PRO a su candidato a jefe de Gobierno, sean Gabriela Michetti u Horacio Rodríguez Larreta. A favor del desdoblamiento sostienen que una victoria macrista en la ciudad de Buenos Aires en los meses previos a la elección presidencial sería un formidable espaldarazo para las chances del casamentero “Mauricio” de alcanzar el ballottage.

Todo teoría. Según tres encuestas realizadas por estos días y que les cambiaron la cara a los kirchneristas, ni Macri garantizaría hoy el mentado efecto arrastre ni el PRO tendría asegurado el triunfo en una elección desdoblada. Según los trabajos, de dos encuestadoras que suelen trabajar para el oficialismo y de una que no, hay coincidencia en que la Presidenta alcanza hoy un 36 por ciento de intención de voto en la Capital Federal ante un 20 por ciento que cosecha Macri. En cuanto a los candidatos a jefe de Gobierno por separado, Michetti anda en un 24 por ciento mientras que el senador Daniel Filmus ya está cerca del 22, en virtual situación de empate técnico. Es decir, el escenario para el macrismo es complicado en ambos casos. Su ilusión es que el año que viene el Gobierno pierda los “apoyos emotivos”, según los califican, conseguidos por estos días y la balanza se incline a su favor.

De acuerdo con una ley, las elecciones porteñas deben ser separadas de las nacionales. Así que para resolver la unificación el macrismo debería sacar otra ley –o derogar la que está vigente– y para eso necesita el apoyo de algún bloque de legisladores de la oposición, cada uno en una situación diferente.

- Frente para la Victoria: Con los datos de estas encuestas sobre la mesa, obviamente están entre los más interesados para que se unifiquen los comicios. Los sectores kirchneristas agrupados en la Corriente Nacional de la Militancia Política ya lanzaron la candidatura de Filmus para la ciudad, junto a la de Jorge Taiana para la provincia de Buenos Aires y la de Agustín Rossi en Santa Fe. A Filmus se le podrían sumar sectores afines como el de Martín Sabbatella y el de Carlos Heller, quienes también mantienen sus postulaciones en potencial. Por su parte, sectores no tan kirchneristas y algunos anti K proponen al ex jefe de gobierno Jorge Telerman, pero con escasa repercusión.

- Proyecto Sur: Pino Solanas lanzará su candidatura a la presidencia con un acto en Ferro el 7 de diciembre, clausurando así las especulaciones en torno de su futuro. Una semana antes, el sector interno Buenos Aires para Todos propondrá al diputado Claudio Lozano para la jefatura de gobierno. Contra lo que podía suponerse, Lozano está en contra de la unificación. “Pino mide bien para presidente en la Capital pero está atrás de otros, así que el arrastre es relativo. Además, preferimos debatir los temas de la ciudad y no quedar atrapados en la discusión nacional”, apuntan en el entorno del diputado. Aspiran a sumar a sectores del socialismo, el GEN y, más a la izquierda, al MST.

- UCR: Con dos aspirantes fuertes a la presidencia, están entre los más interesados en que los comicios se unifiquen. Sobre todo si el elegido es Ricardo Alfonsín –uno de los dirigentes de mejor imagen entre los porteños—, las posibilidades del radicalismo cambiarían por completo dado que no cuentan con un nombre taquillero en el distrito. El posible “candidato de la unidad” Rodolfo Terragno sigue más cerca de no agarrar viaje que de sí, mientras que los alfonsinistas Ricardo Gil Lavedra y Enrique Olivera y la cobista Silvana Giúdici no levantan cabeza. Y si la fórmula termina siendo Alfonsín-Hermes Binner, el aliado natural será el socialismo porteño que por estos días empapeló la ciudad proponiendo al diputado Roy Cortina. “Quien le quiera ganar a Macri necesita el 3 por ciento de piso que garantizamos los socialistas”, se envalentonan allí.

- Coalición Cívica: En un peculiar análisis, Elisa Carrió consideró que el escándalo de los últimos días en el Congreso la posicionó en la carrera presidencial para 2011. De paso, dinamitó puentes con posibles aliados como sus ex socios del Acuerdo Cívico. Lilita había señalado como su delfín porteño al jefe del bloque de diputados, Adrián Pérez, pero la Justicia no le reconoce los requisitos para presentarse en la ciudad. Por ahora, mantienen su candidatura. En el banco espera el economista Alfonso Prat Gay. También les conviene la unificación aunque con Lilita nunca se sabe.

Frente a este panorama incierto, Macri tendrá algo más en lo que pensar durante su luna de miel. Todo indica que los votos para la unificación de los comicios los tiene, ahora le queda por resolver si realmente le conviene. Un error de cálculo le puede salir carísimo.

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