Etchevehere vacía las oficinas que trabajan con los pequeños productores en Salta
Despidos que se llevan puesta la agricultura familiar

La semana pasada comenzaron a llegar telegramas de despidos a los empleados del ministerio de Agroindustria, cartera a cargo del ex titular de la Sociedad Rural, Miguel Etchevehere, que además dispuso un asueto hasta el lunes para disimular el impacto de esas cesantías. Se habla de unos mil afectados entre aquellos a los que ya les llegó el telegrama y los que lo recibirán en estos meses. En este marco, en Salta, fueron despedidos 17 empleados de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, que se encuentran en estado de alerta y asamblea permanente y hacia fines de esta semana lograron que los legisladores de la provincia se manifiesten sobre el tema para pedir por la reincorporación inmediata de los trabajadores.

El jueves pasado recibió la noticia de su despido Casandra Sandoval, técnica de territorio en esa Subsecretaría, activista travesti, especialista en comunicación comprometida con las comunidades indígenas de la provincia. El desguace de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, cuenta Sandoval, viene de larga data y por goteo. Lo que hubo en estos años, asegura, “fue un achicamiento del presupuesto. Y una de las decisiones más graves fue que a nuestra Secretaría le bajaron el rango a Subsecretaria. En el norte de la provincia desaparecieron las oficinas estatales que se ocupaban del tema. Con nuestros despidos desaparece la presencia del programa de Agricultura Familiar en las zonas más conflictivas de la provincia, áreas rurales de Salta donde están los pequeños productores, los más carenciados, muchos de ellos indígenas”.

La oficina de Tartagal, por ejemplo, no fue cerrada pero ha quedado vacía: “Las dos personas que trabajábamos ahí, la antropóloga y yo fuimos despedidas”.

“No pueden hacer desaparecer por completo la subsecretaría porque existe la ley de Agricultura Familiar que no lo permite, pero si fuera por el ministro Etchevehere, ya nos hubiera borrado del mapa hace rato”, asegura Sandoval.

Los trabajadores de la Subsecretaría de Agricultura Familiar (SAF) denuncian que los despidos, además de afectar sus vidas, ponen en riesgo a cientos de pequeñas comunidades que necesitan del acompañamiento de especialistas para “sostener proyectos de trabajo y crecimiento que los saquen de la postergación y la pobreza”. Se trata de cientos de familias campesinas que realizan trabajo sustentable en huertas, cría de animales, producción de alimentos, protección de los entornos ecológicos, turismo rural comunitario, que necesitan del acompañamiento de los técnicos territoriales para concretar exitosamente esos proyectos. Es por este motivo que demandan la marcha atrás con estas medidas dispuestas del Ministerio de Agroindustria porque entienden que “la Agricultura y la Ganadería deben ser objeto de políticas públicas que no sólo promuevan a los grandes productores y poseedores de la tierra”.

El abandono de estas familias, afirma Casandra Sandoval, tiene como consecuencia extra la migración a las ciudades “donde sólo aumentan los componentes sociales vulnerabilizados por la pobreza y la exclusión”.

esde la SAF advierten, además, que a nivel federal para “designar 38 nuevos funcionarios del Ministerio de Agroindustria con sueldos de 60 mil pesos por mes aproximadamente echaron a más de 200 trabajadores con antigüedad laboral entre 10 a 25 años”.

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