Putin fuera de broma
Cómo se prepara la avanzada homofóbica para el Mundial de Moscú y las estrategias de la resistencia lgbtiq

Unos días antes del inicio del Mundial se habrán cumplido los primeros cinco años de que Putin haya firmado la Ley de “Propaganda Gay”, prohibición de cualquier exposición de formas no tradicionales de la sexualidad para protección de la niñez. El último informe de la Asociación Internacional LGBTI (ILGA) expone que en Rusia hubo varios arrestos a causa de esta Ley durante 2017, por lo que es evidente que se usa explítamente para perseguir a toda una comunidad, que resiste en la clandestinidad. Pero esa Ley nefasta no es la única, porque en 2012 se prohibieron las Marchas del Orgullo LGBT en Moscú por el lapso de ¡100 años!, una suerte de delirio legal sin precedente. Aunque la Corte Europea rechazó esa prohibición ese fue el primer avance para imponer la Ley de Propaganda Gay que, de todas maneras, también imposibilita cualquier marcha pública de la diversidad sexual.

En ese contexto de represión extremista  Putin aparece ofendido frente al spot publicitario donde TyC Sports sostiene que su país no admite las manifestaciones de amor entre hombres”, para luego hacer una lectura en supuesta clave homosexual sobre imágenes de la cultura del fútbol dentro y fuera de la cancha. Más allá de la homofobia y el machismo que el spot celebraba, la Embajada de la Federación Rusa en Argentina envió un comunicado a TyC Sports, firmado por Víctor Koronelli, que decía: “Me permito expresarle mi profunda sorpresa y repudio por dicha producción de dudosa calidad y el confuso mensaje que transmite, así como por el uso no autorizado de la imagen del presidente de la Federación de Rusia con fines comerciales”. No se aclara cuál es la confusión, si el mensaje sobre la homofobia de Putin o la del spot mismo. O tal vez, aunque pocas lecturas del spot fueron por ese lado, el mensaje confuso para la Embajada de la Federación Rusa sea que se puede ver al fútbol como un deporte homoerótico. Lo cierto es que, si algo faltaba para aclarar que TyC Sports no quería tener una parada política sobre la homofobia de Putin, retiraron el spot del aire con una carta respetuosa: “Lamentamos sinceramente haber incomodado u ofendido a Ud. y a su Representación, por tanto pedimos disculpas. Asimismo, pongo en su conocimiento que aproximadamente cinco horas después de la primera emisión, canceló definitivamente la difusión del comercial.” Las muchísimas personas e instituciones que nos quejamos en las redes sociales por la homofobia y la banalización política de la situación de la comunidad lgbtiq, no tuvimos ninguna respuesta de TyC Sports. Ni de un lado ni del otro se hicieron cargo de la homofobia.

AGUANTAR LOS TRAPOS

¿Cómo seguirá realmente esta situación durante el Mundial de Rusia? El panorama no es muy alentador. Para empezar, el año pasado, cuando se sortearon los distintos grupos para las selecciones clasificadas, la FARE, una red que combate la desigualdad y la discriminación en el fútbol, lanzó un comunicado donde anunciaba que se difundirá una guía para turistas LGTB que visiten Rusia durante el Mundial, para evitar comportamientos, como agarrarse de las manos por la calles, que puedan provocar los ataques homófobos que son habituales en el país. Aunque es terrible que exista una guía de ese tipo, igual podría ser de utilidad para evitar la violencia, pero todavía la FARE, a  menos de un mes del inicio del Mundial, no difundió ningún tipo de guía o consejos. Lo que sí parece que existirá es una solución peor: una agencia de prensa rusa expandió la noticia que se ofrecerá un refugio en San Petersburgo para visitantes LGTB durante el Mundial, para proteger de los posibles ataques previstos contra la disidencia sexual. Sin apoyo estatal, pero con la ayuda de organizaciones internacionales, el refugio estará dirigido por referentes LGBT que están obligados a trabajar desde el underground en Rusia, y quienes tuvieron que caer en la penosa situación de crear esa suerte de ghetto LGBT para protección de turistas.

Por otro lado, a causa de la situación homofóbica rusa, las hinchadas de Alemania e Inglaterra preguntaron a FARE si está permitido llevar banderas del arcoiris a la cancha. ¿Al lado de los rusos ahora los hooligans son gay friendly? Alexey Smertin, encargado de la oficina antidiscriminación de la Unión de Fútbol Ruso, respondió recientemente que estará permitido usar banderas LGBT durante el Mundial. ¿Generará una visibilidad de los conflitos en Rusia la presencia de hinchadas identificadas con los colores de la diversidad? ¿Será una nueva manera de combatir el tradicional machismo y heterosexismo del fútbol? ¿Serán difundidas oficialmente en las transmisiones del Mundial esas manifestaciones o quedarán para la foto viral en las redes sociales? Esperemos que todo el mundo aguante los trapos y que esa visibilidad no genere violencias en las tribunas; y que no sea la única política para enfrentar toda la situación de persecución a la cultura LGBT en Rusia, incluyendo el apoyo de Putin a los campos de concentración y tortura de homosexuales en Chechenia, denunciados recientemente. Una propuesta que también se difundió recientemente es la del inglés Liam Davis, único jugador abiertamente gay en actividad en Gran Bretaña. Según declaró en diciembre pasado, en Europa se está preparando una jugada maestra: 20 jugadores de fútbol saldrían del clóset alrededor del Mundial. Según Davis, quien estimula a jugadores profesionales a que visibilicen sus orientaciones sexuales, todo está listo para que eso suceda. Si finalmente se concreta, este Mundial hará historia, una victoria que tal vez para mucha gente podrá eclipsar al ganador de la Copa del Mundo.

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