El desequilibrio de las cuentas externas se profundiza; la dolarización de ahorros avanza y el FMI exige más recortes del gasto público
Lo peor no pasó
La crisis tuvo un pico máximo en el frente financiero. Ahora comenzó la faceta productiva con cierres y despidos y se está incubando la crisis sociolaboral. El acuerdo con el FMI lanza la economía a un ajuste recesivo sin atender la fragilidad de las cuentas externas.


















