El dólar subió a 25,48 pesos, cerca de un nuevo record, en un contexto de renovadas tensiones internacionales
A las puertas de un ataque a las reservas
El dólar mayorista tocó los 24,95 pesos, a un paso del límite de 25 que fijó el Banco Central con la oferta de 5000 millones de dólares. Por la intervención de la banca pública cerró en 24,84. La moneda se fortaleció en el mundo.
Federico Sturzenegger tuvo que asumir una caída de 1000 millones de dólares de las reservas por pagos de deuda. Quedaron en 50.915 millones.Federico Sturzenegger tuvo que asumir una caída de 1000 millones de dólares de las reservas por pagos de deuda. Quedaron en 50.915 millones.Federico Sturzenegger tuvo que asumir una caída de 1000 millones de dólares de las reservas por pagos de deuda. Quedaron en 50.915 millones.Federico Sturzenegger tuvo que asumir una caída de 1000 millones de dólares de las reservas por pagos de deuda. Quedaron en 50.915 millones.Federico Sturzenegger tuvo que asumir una caída de 1000 millones de dólares de las reservas por pagos de deuda. Quedaron en 50.915 millones.
Federico Sturzenegger tuvo que asumir una caída de 1000 millones de dólares de las reservas por pagos de deuda. Quedaron en 50.915 millones. 
Imagen: Bernardino Avila

El dólar cerró ayer a 25,48 pesos, con un incremento de 23 centavos, y quedó al borde de un nuevo record. El tipo de cambio mayorista se ubicó en 24,84 pesos, al avanzar 13 centavos, luego de subir a media jornada hasta 24,95 pesos. La cotización de la divisa con la que operan los bancos, exportadores, importadores y grandes inversores se ubica cada vez más cerca de los 25 pesos, precio al que el Banco Central aseguró que intervendrá con 5000 millones de dólares para evitar que el dólar siga en alza. La tasa de interés en 40 por ciento y el aumento del dólar de más del 50 por ciento el último año dejaron de ser suficientes para contener a la divisa, ante un clima financiero global cada vez más volátil. Las reservas cerraron ayer en 50.915 millones, con una fuerte baja de 1015 millones. Esto se explicó por el pago de deudas al Club de París, entre otros. 

Las economías desarrolladas de la Zona Euro, y no sólo los emergentes, empezaron a mostrar señales de fuerte debilidad. La situación política en España es uno de los principales frentes de incertidumbre para los inversores internacionales. Se abrió la posibilidad de que el presidente Rajoy pueda ser desafectado a partir de una votación parlamentaria. Esto generó una fuerte caída en las acciones de la bolsa española. La economía italiana es otro de los elementos de tensión internacional, con un riesgo de impago de las deudas cada vez más elevado. Los bonos de Italia marcaron ayer la peor caída en 25 años. Los bancos europeos son un tercer frente de conflicto, en donde se destacan los problemas de la entidad alemana Deutsche Bank, la cual anotó una baja en el precio de sus acciones del 6 por ciento y acumula un retroceso de más del 50 por ciento en el último año.

El cambio en el ciclo financiero mundial, con una fuerte caída en el optimismo de los inversores, se observa en la devaluación de los países frente al dólar. La pérdida de valor de las monedas contra la divisa norteamericana ocurre tanto en las economías desarrolladas como en las emergentes, al destacarse el retroceso del euro, la lira turca y el real brasileño. Los movimientos del euro fueron los más relevantes: cayó 0,9 por ciento y algunas analistas internacionales ya comenzaron a hablar de peligros y desafíos para conseguir evitar una ruptura de la moneda común. El índice de dólar global, con el que se registra la fortaleza de la moneda norteamericana contra el mundo, ya se ubica en uno de sus niveles más elevados de los últimos cuatro años.

El impacto de la incertidumbre internacional sobre el peso se transmite a través de varios canales. Uno de los más relevantes es que los inversores a nivel local ante el aumento de la volatilidad global prefieren buscar refugio en activos de bajo rendimiento pero que generan protección contra pérdidas de capitalización. El principal activo de refugio es el dólar, lo que incrementa la demanda de divisas en el mercado interno y provoca mayores presiones sobre la cotización. El otro elemento que aumenta las dificultades en la Argentina es que, ante la mayor incertidumbre global, los fondos de inversión extranjeros evitan ingresar a economías  emergentes. Los grandes fondos se habían mostrado reticentes a llegar al país a partir de marzo y, con el nuevo escenario, la situación se vuelve más hostil. 

El equipo económico deberá enfrentarse a un nuevo desafío, puesto que la cotización del tipo de cambio mayorista se acercó a los 25 pesos, precio al que el Banco Central aseguró que intervendrá vendiendo reservas por 5000 millones de dólares. Las tasas de interés siguieron en niveles muy elevados, al destacarse el rendimiento de las Lebac a 23 días en 39,8 por ciento y a 176 días en 38 por ciento. En la city indicaron que, pese a que las tasas son altas, la tensión global las vuelve menos atractivas. El dólar futuro registró un fuerte volumen de operaciones, al pactarse contratos por el equivalente a 2461 millones de dólares. La mitad de las transacciones se hicieron con precios de 24,93 pesos para el tipo de cambio mayorista de mayo y de 25,61 pesos para el de junio. El tipo de cambio paralelo finalizó en 26 pesos.