El flamante presidente español dijo que quiere agotar la Legislatura
Sánchez planea las elecciones para 2020
El líder socialista justifica su decisión en la necesidad de “normalizar” la vida política de España. Habló de una coincidencia en algunos de los objetivos sociales y económicos con Podemos, como las jubilaciones.
“La moción de censura ha hecho que cambie la política en este país” dijo en la entrevista con TVE.“La moción de censura ha hecho que cambie la política en este país” dijo en la entrevista con TVE.“La moción de censura ha hecho que cambie la política en este país” dijo en la entrevista con TVE.“La moción de censura ha hecho que cambie la política en este país” dijo en la entrevista con TVE.“La moción de censura ha hecho que cambie la política en este país” dijo en la entrevista con TVE.
“La moción de censura ha hecho que cambie la política en este país” dijo en la entrevista con TVE. 
Imagen: EFE

Pedro Sánchez reveló ayer, en su primera entrevista tras acceder a la presidencia de España hace 20 días, que quiere agotar la legislatura, por lo que no convocará elecciones hasta junio de 2020. El líder socialista justifica esta decisión en la necesidad de “normalizar” la vida política.  

“Aspiro a convocar elecciones en el año 2020, es decir, a agotar la legislatura. España hizo una moción de censura, luego hay que buscar un proceso de normalización e ir después a las elecciones. Y hay que normalizar las relaciones del gobierno con el Congreso, gobernar con el Congreso y de la mano de las Comunidades y los ayuntamientos.” Con estas palabras, Sánchez dijo que su objetivo es terminar el mandato durante una entrevista con la televisión pública TVE realizada en vivo desde el Palacio de la Moncloa. Y uno de los objetivos más claros que expuso para conseguir durante ese periodo es buscar fórmulas para “garantizar el sistema público de pensiones, con pensiones dignas”.

El socialista se puso al frente del Ejecutivo el 1 de junio tras sacar adelante en el Congreso de los Diputados una moción de censura contra el conservador Mariano Rajoy, quien fue destituido. Lo hizo con el apoyo del partido izquierdista Podemos y de grupos nacionalistas e independentistas de Cataluña y el País Vasco.

El flamante jefe de gobierno español no tiene mayoría propia en el Parlamento, la bancada de su partido, PSOE, apenas controla 84 de las 176 bancas que necesita para imponerse en las votaciones. 

En un primer momento, Sánchez se había comprometido a convocar elecciones anticipadas y había prometido gobernar hasta “normalizar” la situación en España, que incluía no sólo la crisis política desatada por una condena judicial por corrupción contra un sector influyente del Partido Popular de Rajoy, sino también la crisis constitucional provocada por la declaración de independencia unilateral de Cataluña y la posterior intervención de Madrid en la región. 

Ayer Sánchez aclaró cuál es su proyecto como jefe de gobierno. “Normalización significa gobernar con el Congreso y con las comunidades autónomas para regenerar la vida democrática. Mi aspiración es agotar la legislatura”, aseguró. 

Sánchez no habló de un acuerdo programático con las fuerzas que lo apoyaron en la moción de censura contra Rajoy, pero sí adelantó algunos consensos y propuestas: habló de “una coincidencia en algunos de los objetivos” sociales y económicos con Podemos como jubilaciones y puntos de la agenda social. Otro objetivo político que se propuso el presidente fue normalizar las relaciones con Cataluña, anunciando dos pasos significativos: la reactivación de la comisión bilateral entre el gobierno y la Generalitat, y un encuentro que va a ir más allá de la cortesía con el president catalán Quim Torra, que fijó para principios de julio en Madrid para abordar la crisis abierta en la región. 

El líder socialista consideró además “razonable” el traslado de los líderes independentistas encarcelados a prisiones de Cataluña cuando finalice por parte de la Justicia la instrucción de la causa abierta a raíz del proceso separatista en la región española. 

Sánchez también abogó por abordar “con una política penitenciaria distinta” la situación de los miembros del grupo separatista vasco ETA que se encuentran en cárceles fuera del País Vasco por la política de dispersión que el Gobierno español aprobó en los años 80, en uno de los momentos de más violencia por parte de la banda armada.

“La moción de censura ha hecho que cambie la política en este país. Mi compromiso es claro con la regeneración democrática”, concluyó Sánchez.

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