Un refrán o una hipótesis: el genio es uno por ciento inspiración y 99 transpiración. “Tenemos nuevas evidencias que refutan el mito de los prodigios innatos”, asegura un artículo recientemente publicado por la revista de ciencia Plos One, en donde se cuenta una experimentación sobre cómo se procesan las cuentas en el cerebro.  Matemática, sí. Cualquiera puede ser bueno. Eso que para tantos parece un mundo complejo, inaccesible, y que ahora un puñado de expertos asegura que se puede entrenar.

Los físicos Mariano Sigman y Andrés Rieznik junto con integrantes del grupo de divulgación científica El Gato y la Caja, sobre una idea del estudiante Federico Zimmerman y en co-autoría con el francés Stan Dehaene (estrella mundial de la neurociencia actual), publicaron la semana pasada el artículo Aritmética en tu teléfono: una investigación a gran escala de sumas y multiplicaciones simples. Es largo de consignar, hay que poner bien los créditos correspondientes, pero se puede entender sin mucho esfuerzo.

Todo empezó con un juego para celulares que se llama Moravec, en donde el usuario tiene que ir haciendo mentalmente cuentas cada vez más difíciles. “Obtuvimos tan enorme cantidad de datos, que logramos reproducir los resultados ya conocidos de la cognición aritmética acumulados a lo largo de más de 30 años de investigación en sólo 15 días”, cuenta Rieznik y se enreda entre las miles de cosas que se podrán hacer con esto. Desde lograr que en la educación inicial la matemática resulte fácil para todos hasta desarrollar una herramienta de diagnóstico temprana de acalculia, algo así como la dislexia para los números.

“La película Rain Man, algunos documentales y charlatanes descarados varios nos han hecho creer que hay personas con alguna anomalía cerebral innata que les permite ser prodigios en cálculo o memoria sin ningún esfuerzo. Este mito permea tanto la cultura popular como la propia literatura científica, plagada de errores metodológicos. En este artículo en particular mostramos que todos los que practicaron mejoraron su habilidad de cálculo a niveles que para una persona naíf parecen propios de los prodigios”, explica Rieznik. Eso es un indicio en camino a la teoría de que para llegar a niveles de excelencia matemática, más que tener una genética privilegiada hay que, simplemente, entrenar mucho.

Entre otras cosas, observaron que las personas responden más resueltamente al, por ejemplo, 7x3 que al 3x7. “Nuestra hipótesis es que 7x3 significa 7+7+7 mientras que 3x7 es 3+3+3+3+3+3+3 y ese orden refleja la forma más natural de organizar el pensamiento", dicen. Otro efecto que nunca antes se había reportado en la literatura científica, es que hay cuatro operaciones que siempre se resuelven más rápido y son las que tienen rima en un orden, pero no en el otro. Por ejemplo: "seis por ocho, cuarenta y ocho" (las otras tres son 6x4= 24, 7x5= 35 y 9x5=45).

Si la teoría es correcta, entonces, personas que hablan inglés debieran responder más rápidamente 3x7 que 7x3, ya que en ese idioma 3x7 es "3 veces 7" y debería pasar otro tanto con sus rimas. “Vamos a probar esta previsión en los próximos meses, con una nueva versión de Moravec que nos va a permitir seguir profundizando estos estudios y contribuir con nuevo conocimiento original. Va a ser lanzada a principios de año que viene en Francia, Brasil y Estados Unidos a través de colaboraciones con grupos de investigación locales en cada país”, cuenta Rieznik y augura: “Esto recién empieza”.


Cómo entrenar a tu cerebro matemático

Andrés Rieznik es experto en atletismo mental y lleva adelante el espectáculo Matemagia, que comenzó en 2012 en Tecnópolis y con el que recorrió todo el país.  

¿Cómo resolver fácil y mentalmente, por ejemplo, 17 x 8?
El secreto que enseño es que las cuentas, para hacerlas mentalmente, hay que pensarlas de izquierda a derecha. Para 17 x 8 primero es 10 x 8, que da 80. Luego a eso le sumo 7x8, que es 56. Entonces hago 80 + 56, que es 136, la respuesta.

Se empieza con cosas más simples y después se va complicando un poco. Por ejemplo:

9 + 3 =  

7 x 7 =

521 x 6 =  

23 x 23 =