Madres se hacen
No todas las maternidades son iguales, y cuando se trata de dos madres armando una familia o más personas armando un clan, menos todavía. ¿Qué aporta la maternidad lésbica al paisaje de las jerarquías patriarcales obligatorias? Mientras algunas piensan que se reproduce el esquema, otras encuentran una vía de escape. En principio, si históricamente las mujeres heterosexuales han vivido la maternidad como destino, para las lesbianas parecía borrada del horizonte de posibilidades. El maternar lesbiano cuestiona la supuesta supremacía de los lazos de sangre con el reconocimiento de la madre que no parió, rompe la asociación directa entre sexualidad y reproducción e impone la pregunta por la delgada línea entre mandatos y deseos.




















