"A mí el boxeo me sacó de lo más feo. Me dió una nueva chance", dice. Desde hace cinco años practican en el espacio prestado por el Club Social y Deportivo Cancha 9. No reciben subsidios.
A través del deporte fomentan la inclusión y la autonomía de chicas y chicos con TGD, síndrome de Down y autismo. Se sostienen por el aporte de las familias y algunos sponsors.
Tenía 27 años cuando decidió dejar todo para jugar al pádel profesional. "Vivo de lo que me gusta" dice ahora, mientras recuerda que "al llegar a España no tenía dinero ni para una coca".
Son los integrantes de la selección argentina de rugby inclusivo. Desde su creación, recorrieron el pais contagiando a los clubes del interior. Hay alrededor de tres mil jóvenes que lo practican.
De ingeniera agrónoma del SENASA a tricampeona del Desafío Río Pinto de mountain bike. La historia