PáginaI12 En rusia

Desde Moscú

La efervescencia de los primeros días se perdió en el país del Mundial. Rusia ya no vive la Copa del Mundo de la manera que lo hacía desde mediados del mes pasado, y la adrenalina bajó sobre todo ahora que el seleccionado local se despidió en los cuartos de final. De todas maneras, los rusos marcaron un contraste grande con el resto de los equipos que fueron eliminados: la gente salió igual a la calle en la noche del sábado para festejar, aunque esta vez fue un agradecimiento al conjunto dirigido por Stanislav Cherchésov. Rusia cumplió una actuación destacada en este torneo, a pesar de que no desplegó un juego de relieve, y eso fue lo que el público le reconoció a los jugadores, que se fueron luego de perder solo un partido.

La zona de Kitay Gorod, a pocas cuadras de la Plaza Roja, es el lugar donde se concentran bares y restaurantes para poder extender la noche. Los rusos se dirigieron hacia allí para celebrar la actuación de su equipo, y no les importó demasiado que haya sido la despedida. La sorpresa fue la cantidad de hinchas que se presentaron, casi la misma cantidad que cuando el resultado era favorable.

Las potencias ya partieron desde aquí, y resulta utópico que los simpatizantes de Argentina, Alemania o España pudieran agasajar a su equipo por haber llegado a los cuartos de final. La diferencia en ese aspecto es muy amplia. Por ejemplo, Argentina tuvo que llegar a la final de 1990 para que la gente saliera a la calle a festejar otra cosa que no sea la obtención de un título. 

Las sedes aquí se fueron cerrando, y sólo quedan dos ciudades donde continuará el certamen: la capital y San Petersburgo. En esos dos sitios se jugarán cada una de las semifinales, el partido por el tercer puesto, y la gran final del domingo próximo. Inclusive, lo que empezó a palpitarse desde el sábado tiene que ver con el Mundial de Qatar 2022. En distintos puntos de Moscú se montaron carpas para promocionar el campeonato en ese lugar. En el legendario Gorky Park, uno de los lugares tradicionales en Rusia, se realizó un evento con una exhibición llamada Majlis Qatar (Bienvenido Qatar).

La tranquilidad está volviendo lentamente a este país. La última semana de la competencia máxima se inició y las modificaciones que se empiezan a ver son varias. Otra de las cosas que ya están ausentes son los clásicos “banderazos” que solían realizar los hinchas en los puntos estratégicos de la ciudad, con el clásico aliento a cada selección. En ese rubro, los argentinos fueron amplios ganadores. Cuando se circulaba por los alrededores del Kremlin era habitual encontrarse con grupos grandes que se unían para cantar y saltar, mientras eran tomados de cerca por las cámaras de los teléfonos celulares. El registro de esos momentos tiene un valor supremo. 

El lugar donde también era un clásico encuentro de hinchas exultantes era el Metro. Las escaleras interminables o cualquier plataforma servía para detenerse y dar señales de apoyo al país que representaban. El panorama por estas horas es mucho más desolador, y el juego sólo aportará los últimos resabios mundialistas con cuatro partidos.

Rusia 2018 se está alejando, y los cuatro años que hubo que esperar desde Brasil 2014 se desinflan en la vorágine del fútbol. Por esta parte del mundo se vieron imágenes emocionantes, en medio de una cultura muy particular. Seguramente, tendrá que ver que los animadores principales no pudieron permanecer hasta la última semana. La cuenta regresiva para Qatar ya se inició. El Mundial ya no es lo que era.

EFE