Boca venció por la mínima a un difícil Talleres en La Bombonera
Terminó apurado, pero tuvo su mañanero
Con un gol de Pavón al inicio de la primera etapa, el equipo de Barros Schelotto debutó en la Superliga con un triunfo ajustado. Si bien al final pasó un sofocón, resultó justo ganador. Herrera, la figura del partido, le desvió un penal a Tevez.
Pavón festeja con sus compañeros el gol del triunfo, tras un remate desde la medialuna.Pavón festeja con sus compañeros el gol del triunfo, tras un remate desde la medialuna.Pavón festeja con sus compañeros el gol del triunfo, tras un remate desde la medialuna.Pavón festeja con sus compañeros el gol del triunfo, tras un remate desde la medialuna.Pavón festeja con sus compañeros el gol del triunfo, tras un remate desde la medialuna.
Pavón festeja con sus compañeros el gol del triunfo, tras un remate desde la medialuna. 
Imagen: Julio Mancini

En un entretenido partido que se disputó en una Bombonera colmada bajo un tibio sol matinal, Boca logró imponerse 1-0 ante Talleres por la primera fecha de la Superliga. El único gol lo anotó en el primer tiempo Cristian Pavón, un ex jugador del equipo cordobés. En el complemento, el local tuvo la chance de aumentar la cuenta, pero el arquero Guido Herrera –la figura del encuentro– le atajó un penal a Carlos Tevez, que no obstante recibió el cariño de los hinchas en su vuelta a la titularidad. El bicampeón debió haber asegurado la victoria, pero no estuvo afinado. De la mano del batallador Pablo Guiñazú, al conjunto de Juan Pablo Vojvoda, si bien se asentó mejor en los segundos 45, le faltó picante para aspirar a la igualdad, aunque sobre el epílogo casi lo consiguió. El próximo miércoles, el xeneize disputará en la ciudad condal el trofeo Joan Gamper ante el poderoso Barcelona de Lionel Messi.

Boca comenzó el trámite fiel a su estilo vertical ante un Talleres que salió un poco dormido y que, con sus líneas aún sin afirmar, no se animaba al golpe por golpe. En la primera llegada local, Zárate cayó en el área visitante y lejos de ganar un penal lo único que consiguió fue una amarilla por simular. Enseguida, tras un corner y un despeje de la última línea cordobesa, la pelota le quedó a Pavón, quien solo desde la puerta del área le pegó como venía y dejó a Herrera parado cual estatua. El 7 bravo xeneize no lo gritó, por su pasado en la Docta. Con la ventaja tempranera, Boca empezaba la mañana con alegría y la nutrida concurrencia esperaba el mediodía con cierta tranquilidad. 

Por su parte, los cordobeses dependían de Ramírez, pero el organizador de juego no aparecía. En tanto, el local lucía sólido en todas sus líneas, con la acostumbrada firmeza de Barrios, el buen pie del capitán Pérez, la amenaza de su tridente ofensivo y hasta un correcto debut del zaguero Izquierdoz. Aunque toda esa seguridad también descansaba en Andrada, el nuevo dueño del arco boquense que jamás complicó a sus defensores en las salidas y hasta hizo gala de su buena pegada en pases largos. 

No obstante, la T pareció despertar y avisó con un tiro libre de Sosa que se fue por encima del travesaño. Luego, Jara habilitó a Tevez y en el duelo mano a mano con Herrera, ganó el arquero. Sobre los 45 minutos, un disparo de Ramírez desde fuera del área se fue cerca del palo derecho de Andrada.

A poco de volver de los vestuarios, el árbitro Tello sancionó un discutible penal en favor de Boca luego que Mas cayera dentro del área en contacto con Godoy. Tevez se hizo cargo de patearlo, pero Herrera no sólo evitó la segunda caída de su valla sino que le agregó a Carlitos un nuevo poroto en la lista de penales errados. “Me voy triste por el penal que erré, pero lo importante es que ganamos”, señaló el ídolo boquense, luego reemplazado por Ramón Abila. A continuación, Pavón y Zárate pudieron aumentar la cuenta, pero les faltó puntería. Contrarrestó Talleres, que ya había dejado la tibieza de lado, y un remate de sobrepique de Ramírez dio en la mano de Pérez –que el árbitro no vio– y probó los buenos reflejos de Andrada, que despejó el peligro. Hasta Cubas –un ex xeneize– pudo empatarlo, pero no hubo caso. Boca tuvo otra cuando el ingresado Cardona le dio un pase genial a Abila, que no pudo definir ante el enorme Herrera. En el último suspiro, Ramírez casi le amarga el mediodía a Boca, un equipo que es puntero desde hace 20 meses, pero al que aún le falta cerrar mejor los partidos.

Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ