El nuevo capítulo de la crisis cambiaria desató otro proceso de descontrol de precios que ahora se encamina con subas de entre el 10 y el 30 por ciento entre los bienes de consumo masivo, lo cual equivale a un aumento de la pobreza y la indigencia. Después de retacear las ventas como resguardo cambiario, en los últimos días las grandes empresas que cubren entre 60 y 70 por ciento de la oferta en las góndolas presentaron nuevas listas de precios con aumentos exorbitantes, según denuncian en el propio sector privado. El Gobierno, que rechazó una y mil veces los controles de precios, negocia una nueva etapa de Precios Cuidados “con foco en los productos de la canasta básica” y desplazó a Miguel Braun en Comercio Interior, quien pasó a la secretaría de Comercio Exterior. La inflación de septiembre podría rondar el 6 por ciento. Unicef emitió una alerta por la situación económica y los derechos de los niños.

Los testimonios sobre el descontrol de los precios corren de boca en boca: desde gerentes de supermercados hasta pequeños comerciantes de la vida cotidiana. La suba repentina de 10 pesos en la cotización del dólar y un nuevo deterioro de la credibilidad de la palabra oficial dejó otra vez a la economía sin precios. “Fijate lo que te mandé recién. ¿Qué decís, son precios de reposición, de venta al minorista o de venta al público?”, conversaban ayer dos ferreteros ante la escucha de este diario.

“Lo que se está dando es la presentación de nuevas listas de precios con un alza promedio del 15 por ciento y eso se va a estar trasladando en lo mediato, pero el salto fuerte se concretará en octubre”, dijo ayer en declaraciones radiales Alberto Guida, presidente de la cámara de distribuidores y mayoristas. “Hay productos básicos como la harina y el aceite que ya han tenido un golpe muy importante estos días”, agregó.

“La semana pasada 17 grandes proveedores dejaron de tomar órdenes de compra. En estos días empezaron a llegar las nuevas listas, con aumentos de entre el 10 y el 30 por ciento”, indicó a este diario un directivo de una de las principales cadenas de supermercados. “Son las listas de Molinos Río de la Plata, Molinos Cañuelas, Arcor, Unilever, Bimbo, Nestlé, Clorox, AGD, Coca-Cola, Pepsico, Kimberly-Clark, Mondelez, Las Marías, Mastellone y Danone. Implican entre el 60 y 70 por ciento del consumo masivo”, agregó.

El índice barrial de precios que publica el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana arrojó en agosto una suba de 3,6 por ciento en los bienes de la canasta básica y un 30 por ciento en tan sólo ocho meses. En tanto, el CESO que dirige Andrés Asiain calculó un aumento del 3,4 por ciento de los bienes básicos el mes pasado y del 31,2 en el año. Sobre esos valores se montan las nuevas subas del 15 por ciento en promedio y las que vendrán en los próximos meses, con lo cual el  incremento de precios de bienes básicos podría llegar al 50 por ciento en el año.

Uno de los productos más castigados por la devaluación es la harina y los panificados. “Estamos a la deriva. Recién hoy –por ayer– apareció un molino con la bolsa de harina a 850 pesos más IVA, por ahora es el único precio, el primero después de la debacle, mientras que el miércoles pasado comprábamos a 650 pesos. Es un 30 por ciento. Es un disparate el aumento. Con estos precios, el kilo de pan va a estar en 85 a 90 pesos. En abril, la bolsa de harina estaba a 400 pesos”, dijo a este diario Emilio Majori, de la Federación Panaderil de la provincia de Buenos Aires.

Otros casos: la empresa Mendia informó a los comercios aumentos del 10 por ciento en tapas de empanadas, pascualinas (que suma al 5 por ciento informado el 28 de agosto), un 15 por ciento en pastas frescas y 15 por ciento en panificados “dada la situación que se está atravesando con los aumentos de las materias primas y en muchos casos sin precios para poder abastecernos”, justificó. La empresa Papelera Samseng, que fabrica la marca Elegante, informó subas de entre 25 y 28 por ciento en papel higiénico, rollos de cocina y servilletas. Molinos hizo lo propio en aceites (12 por ciento), fideos (18 por ciento) y yerba (5,6 por ciento) y aclaró a sus clientes que no respetará los pedidos a “precios viejos”. La firma Tabacal (azúcar Chango) informó una suba del 13 por ciento.

En el nuevo Ministerio de Producción y Trabajo y en medio de la escalada de precios, la Secretaría de Comercio que estaba a cargo de Miguel Braun quedó dividida en Comercio Exterior, en donde recayó Braun, y Comercio Interior, ahora a cargo de Ignacio Werner, quien antes ocupaba el cargo de subsecretario de Comercio Interior. El cambio de fichas puede ser interpretado como un refuerzo a la intervención estatal en los precios, porque Braun es un liberal acérrimo. Sin embargo, fuentes oficiales aseguraron que la agenda es la misma que antes. Durante la jornada de hoy se anunciará una nueva etapa de Precios Cuidados “que hará foco en los productos básicos”, dice el Gobierno. La Casa Rosada difundió ayer una foto de Mauricio Macri “analizando los avances de Precios Cuidados”, como para levantar la imagen del programa heredado de la gestión anterior.