Medios y comunicación
La meritocracia pop de Cris Morena
Darío G. Martínez analiza el proyecto educativo de Cris Morena, una iniciativa con lógica meritocrática, funcional al sentido común mediático y aislado de los contextos.

Durante muchos años, Cris Morena contribuyó a la educación de miles de niñas, niños y adolescentes. Sus programas de entretenimiento, sus ficciones y películas contribuyeron a recrear una imagen estereotipada de las múltiples formas de representar las infancias y las juventudes. Las declaraciones realizadas al diario La Nación el domingo 26 de agosto acerca del pésimo momento de la educación argentina y el fin de las universidades tienen antecedentes que se pueden reconstruir.

Las exposiciones públicas de Cris Morena no son el mayor inconveniente, ni tampoco se cuestionan sus éxitos como empresaria televisiva y la promoción de jóvenes que nutrieron las pantallas argentinas. Lo que se puede atender es el proyecto político que trasunta en su emprendedurismo y en la capacidad de permear a las actuales elites gobernantes, tan proclives a un pensamiento simplificador.

Entre el 11 y el 13 de octubre de 2017, se desarrolló en Mar del Plata el 53° coloquio de IDEA, bajo el lema TransformandoNos. Entre los 66 expositores se encontraron Mauricio Macri, Horario Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal. Cris Morena fue una de las expositoras en ese coloquio de IDEA y lo hizo durante una alocución  de 12 minutos. En esa presentación, Cris afirmaba: “Durante toda mi vida estuve creando cosas imposibles o por lo menos que la gente me decía: ‘son de otro mundo’. Ahora sí quiero hacer cosas de otro mundo. Quiero hacer Otro Mundo”. 

Allí se la nombró como la presidente de Cris Morena Group. Contó que tiene un sueño que la electriza. “Me pregunté cómo quería verme dentro de 20 años. La respuesta fue: rodeada de niños y jóvenes, queriendo cambiar al mundo, como lo hice desde que tengo uso de razón. Me lo tenía que generar. Allí surgió, con la fuerza de un volcán en erupción, un viejo sueño al que nunca me atreví porque tiene principio pero no tiene final. No tiene techo, es un proyecto que no termina. Mi sueño era transformar totalmente la llamada ‘educación formal’ que tanto tiempo y daño me llevó desaprender. Ya desde chica me aburría, no le encontraba ningún sentido a mis 8 horas de tedio. Era como estar presa sin condena”.

Este es uno de los principales fundamentos de su participación en el coloquio, como también de comenzar a intervenir en los debates por la educación y uno de sus argumentos para la creación de su emprendimiento educativo Otro Mundo. Este proyecto estará organizado en torno de dos espacios. Uno de ellos, El Faro, estará en Villa Martelli, un lugar con carencias económicas pero que se transformará en la luz para aprender, según lo describió. El otro estará localizado en el Complejo Al Río, en Vicente López, y se llamará Vivero, en un claro juego de palabras en homenaje a Romina, su hija fallecida.

¿De las miles de instituciones educativas argentinas por qué solo dos –El Faro y Vivero– serán supuestamente exitosas? ¿Se pueden pensar en instituciones educativas por fuera del contexto histórico? ¿Cómo hacemos para trabajar con pibes que le aguantan la mirada al docente?

En los últimos tramos de su intervención, Cris Morena enfatizó en la idea de una meritocracia pop que evita hablar de una educación que cuestiona la desigualdad: “En Otro Mundo te convertiremos en héroe de tu destino. Te vamos a envolver en tus propios sueños y te daremos todas las herramientas que pidas y necesites para tu autoconocimiento. Y cuando sepas todo lo que vales, seas lo que seas, y lo que podés darle y hacer por el mundo. Tu dignidad será del 100% aunque seas pobre, pero vas a tener 100% de dignidad.”. 

Bajo una propuesta educativa, con una impronta artística proclive a las industrias culturales hegemónicas, se narra un escenario de sueños sin contexto. Nadie sueña de la nada, como tampoco se crea de la nada. 

El auditorio de IDEA llegó a su éxtasis cuando escuchó “aunque seas pobre pero vas a tener 100% de dignidad” y en lo que ello condensa como punto articulador de lo educativo. Niños, niñas y jóvenes podrán construir su acomodarse al mundo, en una rebelión encorsetada que no cuestione la desigualdad económica, cultural, ni de puntos de partida. Se instala la creencia de que la educación resolverá todas las contradicciones irresueltas del ámbito político y económico, algo que le reclama todo el sentido común mediático. La escuela para leer y escribir la palabra pero no para releer y reescribir el mundo.

  Como cierre de la descripción de su proyecto educativo de solo dos espacios educativos, Cris Morena citó un verso de Fernando Pessoa: “tengo en mí todos los sueños del mundo”. Permítanme, como contrapunto, traer un verso de Juan L. Ortiz: “aisladamente nada existe”.

* Comedi-FPyCS-UNLP

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