Opinión
En defensa del derecho a la salud

La marcha en Defensa de la Salud Pública de este jueves 4 de octubre convocó a las personas, a las organizaciones y a los colectivos sociales  que creen, promueven y trabajan por un Sistema de Salud Público, gratuito y de calidad para nuestro país.  

Con esta marcha manifestamos nuestro profundo desacuerdo con el proceso de desmantelamiento sanitario que impulsa el gobierno de Cambiemos. Asistimos actualmente a un contexto crítico, de recortes, quite de derechos y vaciamiento de las políticas que se habían consolidado históricamente , encaminadas a ampliar la cobertura prestacional a grandes sectores de la población, sobre todo a los más vulnerables.

Referimos al desmantelamiento como un “proceso” porque las políticas contra la salud pública no comenzaron con el cierre del Ministerio de Salud de la Nación, su pérdida de rango en la estructura estatal y posterior  transformación en una Secretaría. Las medidas tendientes al desmantelamiento de la capacidad instalada, a la profundización de la fragmentación y la segmentación del Sistema de Salud, a la disminución de la accesibilidad a los servicios sanitarios, a los recortes y desarme de programas sanitarios y a la consecuente pérdida del ejercicio efectivo del derecho a la salud comenzaron desde los albores del Gobierno de Cambiemos. Lo que hoy sucede en nuestra salud pública forma parte de un proyecto de político-económico de exclusión, de achique del Estado y de anulación de Derechos para los argentinos y argentinas.   

En nuestra memoria reciente pervive un hecho trascendente, especialmente para quienes trabajamos en la zona sur del Conurbano bonaerense: el 28 de junio de este año, ante la imposición de un paquete de medidas presupuestarias restrictivas y la consecuente reducción de prestaciones sanitarias para la población, miles de personas se congregaron en un emotivo abrazo al Hospital El Cruce, del cual fui su primer director ejecutivo entre los años 2007 y principios de 2016.

Mediante ese abrazo se rechazó fervientemente el recorte presupuestario que promovían los gobiernos de la Provincia y de la Nación para un hospital que llegó a ser modelo por su calidad de atención, por la organización de trabajo en red y por la articulación positiva con los diferentes actores sociales institucionales. Se abrazó y se defendió a un hospital que constituye en sí mismo un acto de justicia social en una región históricamente postergada. El pueblo logró desarticular la arremetida.

Es por ese motivo que no debemos quedarnos quietos ante los avances de un gobierno neoliberal que arremete contra las políticas de salud que permiten ejercer el derecho a la salud, además de bregar por tener un Ministerio de Salud que garantice equidad, cobertura, accesibilidad y Derechos Humanos a través de sus políticas. 

Nuestro mentor y guía, el doctor Ramón Carrillo, decía que “sólo sirven las conquistas científicas sobre la salud si éstas son accesibles al pueblo”, y esta idea va a seguir siendo la que nos inspire para defender políticas justas y Derechos, y para no retroceder ni un paso en la lucha por las conquistas sanitarias que supimos conseguir.

* Vicerrector de la Universidad Nacional Arturo Jauretche, ex director ejecutivo del Hospital El Cruce y miembro fundador del Foro Popular de Salud.

Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ