Acá hubo una piba jugando
VIOLENCIAS | A una semana del femicidio de Sheila Ayala en el municipio declarado provida de San Miguel, pero con política cero de seguimiento de infancias vulnerables y persecución a trabajadoras feministas de la salud, los modos de operatoria machista y patriarcal siguen expresando las violencias sobre niñas y niños, el morbo mediático y las condenas sociales recrudecidas contra las más pobres, las malas madres.



















