FOTOGRAFIA

La otra mejilla

Milagro Sala lleva un año presa y una campaña con su rostro insiste en hacer visible su condición de prisionera política.

Majo Malvavers y Gimena Tur se conocieron un 24 de marzo en Plaza de Mayo y desde entonces trabajan juntas en proyectos fotográficos. Uno de ellos es el pedido de libertad con la campaña Todxs somos Milagro. 

Todo empezó en el mes de marzo, cuando Milagro ya llevaba dos meses siendo presa política del gobierno de Gerardo Molares en la provincia de Jujuy. La detuvieron el 16 de enero del 2016 por sostener, por 32 días, un acampe en la plaza principal de Jujuy con la Red de Organizaciones Sociales pidiendo por la continuidad de las cooperativas de trabajo, a las que el gobernador Gerardo Morales les quitó los fondos con los que construyeron sus propias viviendas y urbanizaron sus barrios, los últimos diez años.

Desde ese momento hasta hoy sigue privada de su libertad. Antes de que sea juzgada  el pasado 28 de diciembre, Instituciones internacionales (Amnistía Internacional, Naciones Unidad, OEA y el parlamento europeo) pidieron su libertad por su arresto arbitrario y su juicio injusto. El tiempo fue pasando, el aparato judicial del gobierno jujeño sacó de su galera nuevas causas para justificar (al país y a los organismo internacionales) la detención de esta mujer que levantó junto a sus compañerxs el monumental barrio Tupac Amaru pero poco se ha logrado y el Estado provincial poco a poco va destruyendo sus logros.

Por todas estas razones Malvavers y Turs decidieron llevar una campaña fotográfica para visibilizar esta situación.  La foto elegida fue un retrato tomado por Sebastián Miquel y la idea de la campaña fue pensada en sentido amplio, porque lo principal es que interpele a la sociedad, que se empiece a cuestionar de qué hablamos cuando hablamos de que Milagro Sala es una presa política, qué significa que los organismos internacionales vuelvan a poner su atención en Argentina (como lo hicieron  en los años setenta con la desapareción de jóvenes militantes) y sobre todo, que se respeten los procesos judiciales y que las causas sean justas y legítimas.

“Nosotras decimos que hay dos etapas. Las primeras fotos fueron a Poetas peronistas, que en principio fue sólo el retrato de Milagros y no aparecía el rostro de quién estaba a favor de que Milagro esté en libertad. La segunda etapa, creímos que era mejor convocar a personas conocidxs y que se les viera el rostro a ambos en una misma toma. Entonces allí apareció la figura de  Sandra Russo sosteniendo la foto de Milagro partida por la mitad. Al igual que Sebastián Miquel, Sandra, también tiene un trabajo importante sobre Milagro y la Tupac en su libro “Jallalla: la Tupac Amaru, utopía en construcción, sobre la militante social Milagro Sala”, entonces no pareció que era importante que apoye la campaña” cuenta Gimena Tur.

La sucesión de adhesiones aumento rotundamente a lo largo del año. A la campaña se sumó el rostro de Dilma Rousseff, Estela Carlotto, Sara Hebe, Paola Barrientos,  Cristina Banegas, Rita Cortese, Carlos Zannini, Victor Hugo Morales, y cientos de ciudadanos más, que día a día adhieren sobre la libertad de Milagro.

En el mes de noviembres, ambas fotógrafas viajaron a Jujuy junto a un grupo de personas referentes de Derechos Humanos. Visitaron a Milagro, pudieron imprimirle la foto de todxs y sonrió al saber que hay muchas personas  que están pidiendo por su libertad. “Ella está fuerte, le encantó la campaña y tiene todas las fotos impresas” cuenta Gimena Tur.

El pasado 28 de diciembre a Milagro  se la condenó a tres años de prisión por esa protesta pacífica que pedía por la continuidad de la distribución de dinero de las cooperativas, la que significaba vivienda, pan y trabajo para muchxs. La Argentina volvió a terminar un año con una mujer presa política. 

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