A cuidarse de las amarillas

La mitad de los jugadores que saldrán como titulares a jugar la primera final entre Boca y River deberán cuidarse de la amonestación del “tarjetero” árbitro chileno Roberto Tobar, porque en caso de ver la amarilla quedarán suspendidos para la revancha. El juez tiene 40 años y uno de los aspectos que más incomoda a los dos equipos en la previa son sus estadísticas en cuanto a las tarjetas que utilizó en los seis partidos que dirigió en esta Copa Libertadores. Si bien Tobar solamente expulsó a un jugador (al argentino, Cristian Lucchetti, el arquero de Atlético Tucumán), también es verdad que mostró 26 amarillas, a la que pueden sumarse las 17 amonestaciones que tuvo en encuentros de la Copa Sudamericana. Entonces, como entre los dos equipos protagonistas de la final suman diez jugadores “en capilla”, los entrenadores Guillermo Barros Schelotto y Marcelo Gallardo están preocupados, aunque no guardarán nada. Por el lado de Boca, dos de los volantes mixtos, que deben ocuparse de la contención y generación de juego como el uruguayo Nahitan Nández y el capitán Pablo Pérez tienen amarilla. Lo mismo ocurre con el defensor uruguayo Lucas Olaza y el cordobés Cristian Pavón, que igualmente no suelen estar expuestos a fallas ni juego brusco. Del otro lado, la principal problemática está puesta por la pareja de marcadores centrales, Jonatan Maidana y Javier Pinola, pilares en el esquema “millonario”, que están al límite al igual que Enzo Pérez, Gonzalo Martínez, Lucas Pratto y Rafael Santos Borré.

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