Fernando Juan Lima renunció a la vicepresidencia del Incaa
El Instituto está en el ojo de la tormenta
Imagen: Guadalupe Lombardo

El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) sigue en el ojo de la tormenta. En medio de las constantes acusaciones de diversos colectivos de cineastas por la subejecución del presupuesto destinado a la financiación de rodajes y las críticas al “vaciamiento cultural” de la gestión de la Secretaría de Cultura encabezada por Pablo Avelluto (área de la que depende el Instituto), se confirmó la renuncia retroactiva al 30 de noviembre de Fernando Juan Lima como vicepresidente. Así lo consigna la Resolución 262/2018 publicada este viernes en el Boletín Oficial, en cuyo artículo 2 se agradece “al funcionario renunciante los valiosos servicios prestados” en un cargo al que había llegado en agosto del año pasado. Juan Lima prefirió no hacer declaraciones ante la consulta de este diario sobre los motivos de su alejamiento, pero confirmó que volverá a desempeñarse como Juez de Cámara en el Poder Judicial de la Ciudad, de donde se había pedido licencia para secundar al presidente Ralph Haiek.

Recibido de abogado con Diploma de Honor en la UBA, Juan Lima tiene una amplia experiencia tanto en el terreno jurídico como en el periodismo cinematográfico. Es profesor en las universidades de Buenos Aires, Católica y Belgrano, además de coautor y codirector de la publicación de casi veinte libros sobre Derecho, entre ellos Ayudas administrativas a la cinematografía. También ofició como crítico en medios digitales y gráficos (la revista El Amante, el diario BAE, los portales Otroscines y Perro Blanco), radio (conduce hace más de diez años el programa La autopista del sur, los sábados de 18 a 20 en AM 750) y televisión (Cinema Mon Amour, por Canal (á)). Ni bien se conoció su nombramiento, dio una entrevista a PáginaI12 en la que expresó que su idea era “tomar lo bueno construido y mejorarlo”. Reconocido por defender desde su rol de comunicador la diversidad del cine nacional y su férrea posición contra el avance del doblaje en las salas argentinas, asomaba como el contrapeso ideal para una gestión más preocupada por los números antes que por el valor artístico y cultural de una película.

Sin embargo, las diferencias con el presidente del Incaa y el rumbo decidido por el área de Cultura fueron acrecentándose hasta alcanzar su punto máximo con el Festival de Mar del Plata, a comienzos del mes pasado. A partir de ese momento los rumores sobre un alejamiento inminente empezaron a circular cada vez con más fuerza. Su renuncia deja vacante la vicepresidencia por segunda vez en tres años. El periodo anterior había comenzado en abril de 2017, luego de que Haiek saltara a la presidencia tras el pedido de renuncia de quien había estado en ese cargo desde la llegada de Cambiemos al poder, Alejandro Cacetta, por supuestos casos de corrupción dentro del edificio de Lima 319. Recién con la llegada de Juan Lima, el 2 de agosto, el puesto volvió a ocuparse.

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