El equilibrista

 

 

“Mi abuelo tocaba el acordeón junto a una caja que decía ‘Frágil’. Una caja similar a la que mi padre usaba para guardar las obras de arte, que remataba. Mi abuela soñaba con cajas que no abría. Un día le conté que yo también soñaba con una. Me aconsejó que no la abriera. Cuando me animé, la abrí, y entendí a mi papá. Luego abrí otra, y comprendí a mis tíos. Hasta que en la última, me encontré a mí. Mi abuelo había atravesado el mar con su acordeón, oculto en esa caja que decía ‘Frágil’. El mismo mar que tuve que atravesar yo, para saber de dónde venía. Ahora entiendo por qué”. Con este texto es que Mauricio Dayub presenta su retorno al teatro como autor, después de una década, con una obra firmada junto a Patricio Abadi y Mariano Saba. Con dirección de César Brie, el estreno está anunciado para  el martes 22.  

Martes a las 21, en el Chacarerean Teatre, Nicaragua 5565. Entrada: $450.

Las vengadoras

Liliana Zanabria, alias “la Tarta” prepara una fiesta para festejar el ascenso de Elvira Benítez, alias “la Orca”, como consuelo por haber quedado inválida en un tiroteo. Además de invitar a la plana mayor de la policía de General Villegas, contrata a Las Vengadoras, un trío de policías liderado por la Sargento García, después de haber perdido la chapa por un romance con el anterior comisario. Violeta Flores, alias “Suricata” y María del Carmen Ayala, alias “Monjita”, se solidarizaron y conformaron la banda, jurando no parar hasta hacerle pedir perdón al hombre. Llegan los invitados, se canta la canción y lo que sucede no es lo esperado. Texto y dirección de Bernardo Cappa. Con Leilen Araudo, Maia Lancioni, Sabrina Lara y Silvia Villazur. 

Viernes a las 20.30, en El Camarín de las Musas, Mario Bravo 960. Entrada: $ 350.

Haciendo cosas raras

 

 

A ocho años de su último disco de estudio, Amapola del 66, Divididos ha vuelto a salir de allí con material nuevo. Aunque en este caso no se trate rigurosamente de una novedad, ya que Haciendo cosas raras es una regrabación, treinta años después, del debut del trío, titulado entonces 40 dibujos ahí en el piso. En una larga transcripción manuscrita de una charla grupal, incluida en el lujoso arte (obra de El Fantasma de Heredia) que acompaña esta nueva versión, Ricardo Mollo confiesa su caracter “sanador”, que le permite “escucharlo ahora y poder disfrutarlo”. En ese mismo texto, también, el baterista Catriel Ciavarella revela haber sido el más preocupado del grupo por ser fiel al original, en su carácter de fan. Tanto el nuevo título como el nuevo orden de los temas obedecen a un tema legal, pero esa restricción completa el viaje de tres décadas del repertorio, permitiéndole ser un disco nuevo y al mismo tiempo dialogar con el anterior. El resultado final es fascinante, incluyendo la aparición de “Caballos de la noche”, tema que nació del instrumental “La foca”, cuya flamante letra hace referencia el olor a jazmín que Mollo identificó con Luca desde el día de su muerte.  

Llegar armar tocar

Después de celebrar trés décadas de carrera con su disco en vivo Nasser 3.0 (2015), el cantautor uruguayo Jorge Nasser, ex-Níquel reconvertido a héroe de escenarios folklóricos y sonidos camperos, regresa con once temas nuevos agrupados detrás de un título que vuelve a resumir una vida con la música, que es también el nombre del tema que abre un hermoso disco con aires milongueros y de lo que alguna vez se llamó country rock, que incluye una canción firmada junto a Martin Buscaglia (“Duendes del corralón”) y un dúo con Malena Muyala, “Linda milonga”.

Black Mirror: Bandersnatch

 

 

El híper promocionado capítulo especial de la serie británica es el más reciente escalón de una estrategia interactiva que Netflix viene probando desde hace un tiempo, hasta ahora en relatos de animación pensados para el público infantil. Bandersnatch transcurre en los años 80 y está protagonizada por un joven programador de videojuegos en pleno auge de las consolas hogareñas. El muchacho anda medicado y las visitas a una psiquiatra se transforman en casi el único motivo por el cual abandona su habitación. ¿El diagnóstico? No se lo explicita, pero a una psicosis incipiente debe sumársele una paranoia creciente. Las elecciones del televidente, a la manera de los viejos libros en los que el lector debía elegir su propia aventura, se recuden a bifurcaciones siempre binarias, como optar por uno u otro tema musical en la banda de sonido o asesinar a un personaje y enterrarlo o bien desmembrarlo antes de disponer de su cuerpo. El experimento es interesante, al menos en los papeles, aunque deja sabor a poco.

Ha nacido una estrella

La plataforma Mubi, a la cual puede accederse de manera gratuita en nuestro país, está presentando la primera versión de la famosa historia de la estrella en ascenso y la figura que comienza a opacarse merced a los celos profesionales y el alcoholismo. Dirigida con mano firme, tanto para los pasos de comedia como para el melodrama, por William A. Wellman, esta película estrenada en 1937 sentó las bases de las tres versiones que vendrían después y, para muchos, sigue siendo la mejor. Janet Gaynor y Fredric March son los encargados de darles vida a los protagonistas de este relato que transcurre, en tiempo presente, en la era dorada de Hollywood.

Bazofi

 

 

El festival de la Filmoteca Buenos Aires, curado especialmente por Fernando Martín Peña, ataca en pleno verano, con la posibilidad de disfrutar del aire acondicionado de su nueva sede, el Malba (Av. Figueroa Alcorta 3415). Y de la selección de películas, desde luego, que incluye una proyección especial de Venecia Rojo Shocking (foto) y la extraordinaria El rey de Nueva York, de Abel Ferrara, pero también rarezas como Atila frente a Roma, incursión del gran Douglas Sirk en el género de las “espadas y sandalias”, el espagueti western Si te encuentras con Sartana, de Gianfranco Parolini, protagonizada por el notable Gianni Garko, y el desfile de artes marciales Dos hermanos karatekas del infierno, de Lung Chien, que de karate ofrece poco y nada: tratándose de una coproducción entre Taiwán y Hong Kong, el kung fu es aquí amo y señor. La programación completa, días y horarios puede consultarse en malba.org.ar/evento/festival-bazofi.

Plaza París

La experimentada realizadora brasileña Lúcia Murat –quien viene dirigiendo largometrajes documentales y de ficción desde mediados de los años 80– estrenó en la Argentina su última película, un potente drama que cruza los pasos de una psicoterapeuta portuguesa instalada en Río de Janeiro (la actriz Joana de Verona) y una joven negra de origen humilde marcada por la violencia familiar y comunitaria (la dramaturga y también actriz Grace Passô). Ensayo acerca de los conflictos raciales y de clase de la sociedad carioca, la directora opta por abordar esas temáticas a partir de la estructura del thriller, aunque sin caer en las trampas del suspenso al por mayor. Puede versen en el Malba y en el cine Gaumont.

Globos de Oro

 

 

A partir de las 22, con la alfombra roja arrancando una hora antes, la señal TNT transmitirá en vivo desde Los Ángeles la 76° entrega de los Golden Globes. Con una ceremonia conducida por Andy Samberg y Sandra Oh, será el momento de revelar qué películas y series resultaron las más relevantes para los votantes. Se anticipan las presencias de las actrices Lady Gaga, por su nominado papel en Nace una estrella (foto), Glenn Close (La esposa) y Nicole Kidman por Destrucción, próxima a estrenarse en Argentina. En el terreno de los histriones masculinos, serán de la partida Bradley Cooper, Willem Dafoe y John David Washington, protagonista de El infiltrado del KKKlan e hijo del gran Denzel. ¿Será Roma la ganadora del premio “extranjero”? ¿Obtendrá finalmente su merecida estatuilla la serie The Americans? Todo eso y más en la glamorosa noche que no puede dejar de sentirse como la antesala de los Oscars.

Hoy a las 21, por TNT.

Nafta súper

Para aquellos que no sientan deseos de participar en la dorada ceremonia, el canal I-Sat programó una maratón en continuado de este spin-off del recordado largometraje Kryptonita, nueva incursión de “los siete más buscados de La Matanza” en una serie de desventuras por las noche del conurbano bonaerense. Se verán, en continuado, los ocho episodios de la serie protagonizada por Pablo Rago, Juan Palomino, Diego Capusotto y Jazmin Stuart, nueva incursión del guionista Leonardo Oyola y el realizador Nicanor Loreti en el universo de los superhéroes nacionales y populares. El tema “Doble Filo”, de La Vela Puerca, marca las secuencias de apertura y cierre 

Hoy a partir de las 22, por I-Sat.

 

/// Salí /// comer con las manos

Las empanadas de Flores

Salteñas El Conejo queda en Felipe Vallese 3218 (y sucursales). Abre de lunes a sábado de 7:30 a 18.

 

Por fuera de los circuitos tradicionales, Flores encierra una riqueza gastronómica que aún no ha sido descubierta por quienes viven por fuera de sus fronteras. En unas pocas cuadras del barrio, sobre la calle Felipe Vallese, conviven restaurantes coreanos tradicionales y no tanto, cafeterías de especialidad, algún bodegón de esquina, una carnicería y una parrilla kosher. Y, además, también la salteñería El Conejo, un antro dedicado casi exclusivamente a la venta de salteñas ($35), esas empanadas elaboradas a la manera boliviana, con una masa dulce y un leve dejo picante, con relleno tan jugoso que parece un guiso. Si bien  las de pollo deshilachado, con papa, zanahorias y apenas de comino (con o sin picante) son sabrosas, las mejores de este lugar son las de fricasé de cerdo (solo se ofrecen en versión picante), un bocado realmente delicioso: carne de cerdo guisada por el tiempo justo (es tierna pero a la vez resiste la mordida), con un picor intenso pero sin exagerar. La cultura argentina de la empanada rara vez incluye al cerdo como posible relleno, pero esta versión boliviana bien vale la pena el viaje hasta Flores para probarla. Como toda buena salteña, se debe comer con la cucharita (se ahueca la masa y se come el relleno con el cubierto), ya que chorrean mucho incluso al primer mordisco.

Una vitrina exhibe también empanadas fritas ($35, no se fríen en el momento sino que ya están hechas) y una suerte de tarta de ricota en forma de empanada ($20). Para beber, hay gaseosas y aguas Ivess, en tamaño personal y familiar, a precios de supermercado. Se suman también algunos refrescos caseros, como el de linaza (a base de semillas de lino) o el  de canela, ambos muy dulces.

El local cumple las funciones de despacho, para comprar y llevar, aunque hay cuatro banquetas para apurar un bocado ahi mismo. Acompaña la omnipresente televisión encendida y un bienvenido ventilador para mitigar el calor del verano. En suma: comida sabrosa, sin lujo alguno, a precios imbatibles. Todo, en un barrio que merece una atenta recorrida gastronómica.

 

Caballito al paso

 

El Lazo queda en Ambrosetti 268. Teléfono: 4903-8328. Horario de atención: martes a domingos de 12 a 15:30 y de 20 a 24.

 

El Lazo es una parrilla al paso sobre la calle Ambrosetti al 200, con más de 30 años en la cuadra y 20 en ese mismo local, a pocas cuadras de Parque Centenario. Reconocida por los vecinos del barrio, que en su mayoría retiran sus pedidos para llevar, en el horario del almuerzo hay que armarse de paciencia y enfrentar las habituales colas y algunas esperas. El local es bien sencillo con carteles en el exterior que sugieren los cortes de carne, sándwiches y los tres o cuatro platos de cocina del día. La parrilla se ve apenas se ingresa, sobre la derecha, y al fondo aparecen algunas mesas al abrigo de aire acondicionado. El lugar más lindo, sin dudas, es la vereda, donde hay dos mesas bajo la sombra de las tipas. 

El menú es simple, clásico y sin estridencias: variedad de cortes vacunos (vacío, lomo entraña, asado), bondiola, algunas achuras y los infaltables embutidos: chori y morci. Todo en raciones generosas, para compartir entre dos; o en medias porciones sugeridas para un solo comensal.

Para comer al paso lo ideal es la buena variedad de sandwiches cárnicos que ofrecen: el chori sale $80, los lomitos están a $140 (lo preparan con lomo de verdad) y hasta los chinchulines ($120) o mollejas ($220) salen aquí entre dos panes. Si bien todo es rico, hay uno que sobresale sobre el resto: el sándwich de matambre tiernizado, una maravilla. Tras tras una primera cocción para garantizar que sea tierna, la carne lleva un golpe de parrilla a fuego bien fuerte que la dora formando así una costra irresistible. Tan solo una cucharada de chimichurri casero alcanza para acompañar, aunque también –por $40– se puede agregar jamón, queso, tomate y lechuga a este y al  resto de los emparedados mencionados. En el capítulo de bebidas aparecen cervezas de lata ($45/$60), escasa variedad de vinos y burbujeante sifón de soda.

Un reducto con décadas de historia en el barrio y con clientes que vuelven una y otra vez: la mejor garantía de su calidad.

 

Para todas las edades

 

Crimson Street Food queda en Víctor Martínez 42. Teléfono: 4988-1215. Horario de atención: martes a viernes de 18 al cierre.

 

En lo que hasta hace no muchos años fuera una enorme casona de piedra que semeja a las de algún barrio coqueto marplatense, abrió sus puertas Crimson Street Food, un éxito en el barrio de Caballito. Por la otrora rampa de entrada de autos o carruajes se llega a la puerta del enorme salón, con una barra que no le va en zaga. Al fondo, una pared vidriada da acceso al patio, con algunas mesas comunitarias y otra barra que aún no está funcionando.

A pesar de tener tan solo unos meses de vida, el local de llena a más no poder, con un público en el que se mezclan los estudiantes de los cinco colegios de la zona (van tantos chicos que, al mediodía y durante la semana, directamente no se vende alcohol), familias del barrio y grupos de amigos que se juntan de tarde para pasar el rato, con una cerveza en mano. Vale la pena una aclaración: si bien hay seis canillas de birra tirada que van rotando en marcas y estilos, Crimson claramente no es una cervecería, al menos no como las que se repiten por toda la ciudad: acá no hay música fuerte, la iluminación es buena y la carta de comidas va más allá de los clásicos hits cerveceros. Los bienvenidos paneles aislantes permiten mantener una charla sin gritar aunque el salón esté lleno, algo que se agradece.

Si bien las infaltables hamburguesas ($190/230) son correctas, cocinadas a buen punto y con un rico pan, el plato estrella de la carta es por lejos el wrap de vacío ($300, con papas o batatas). Carne braseada con vino durante horas, hojas verdes que dan un buen contraste crocante y una rica salsa criolla resultan en un plato ganador, de esos que dejan con ganas de más. Hay también enormes milanesas ($390/$430) aptas para tres comensales de buen diente, que pueden salir a la napolitana o fugazzeta, o también con provoleta al oreganato.

De postre, aprovechando los calores del verano, bien vale una Guapeleta, la marca que revolucionó la escena nacional poniendo de moda los helados en palitos cancheros.