“Quito muchas pelotas y las entrego bien; anticipo al rival y me entrego al cien por ciento, que es lo más importante”, se definió ayer el colombiano Jorman Campuzano al arribar al país para incorporarse al nuevo Boca de Gustavo Alfaro. Aunque la frase también podría pertenecer a Iván Marcone, quien estará llegando hoy a Ezeiza desde México. Los volantes se suman así al arquero Marcos Díaz –ocupará el lugar de Agustín Rossi,  cedido a Minnesota United– y al defensor Junior Alonso como las flamantes caras xeneizes, confirmando cuál es la piedra fundamental de la refundación del subcampeón de América: la defensa.

“Creo que es la mejor decisión que pude haber tomado. Llegó al club más grande de la Argentina”, consideró rápido de reflejos el colombiano apenas pisó Argentina. Campuzano, por quien Boca pagó cuatro millones de dólares a Nacional de Medellín, agregó que se juntó con el ídolo xeneize Mauricio Serna antes de partir. “Con Chicho hablé de la historia que hizo aquí. El Mundo Boca es huevo e inteligencia. Quiero seguir esa trayectoria”, anheló.

Por otro lado, antes de subirse al avión, Marcone explicó a la prensa mexicana que la de Boca fue “una propuesta muy importante en su carrera”, que “la decisión fue personal” y que los dirigentes de Cruz Azul lo “apoyaron”. El ex Arsenal y Lanús llegará al Xeneize a cambio de siete millones de dólares tras disputar sólo un semestre en la Máquina Cementera.