Cantando bajo la deuda

¿Cómo le va, deudólar? ¿Cómo anda, deudeura? ¿De casa al ruidazo, y del ruidazo a pedir un crédito para pagar la boleta de la luz, y todo eso a pie porque el bondi aumenta al compás de la Revolución de la Alegría?

Bueno, Hermanos en Deuda, no os flageléis en vano, que de vosotros será el reino de los Ceos. Y además dicen que nuestro Sumo Maurífice está pensando en implementar un “Impuesto al Autoflagelamiento”, así los argentinos y las argentinas y les argentines, somos felices, felisas y felisos, y le damos tiempo hasta octubre para que nos haga olvidar de todo lo malo y nada lo bueno que ha hecho, y muchis vuelven a darle la oportunidad de cometer nuevos y creativos errores.

¿No tiene usted la sensación de que cada una de las mañanas se reúne a desayunar con su Mejor Equipo contrario de los últimos 50 años? Se deben juntar a pensar: “¿A ver, con que puedo sorprender hoy a mis queridos argentinos? ¿Les aumento la luz, les saco becas, reduzco el presupuesto de ciencia, cierro escuelas, meto preso a alguien por sorteo o licitación, regalo alguna provincia, hipoteco el futuro del subjuntivo, digo que gracias a nuestros próceres nos independizamos de Ucrania,  me voy otra vez de vacaciones sin haber vuelto de las anteriores, le hago un chiste de futbol al presidente de China? ¡Ya sé, le echo la culpa de todo al gobierno anterior!”.

“¡Ay, Maurífice, eso ya lo hiciste tres veces esta semana!”, le deben contestar.

“¡Uy, mala mía, tenés razón, pero… ¡es que me encanta!”, responderá Macri.

Bueno, deudólar, no llore y vote mejor la próxima vez, ¿sí?

Pero para el mientras tanto, como alguna vez escuché esa canción mexicana que dice “ayayayay, canta y no llores”, le traje una par de canciones, de mi propia factura (de letras, no de grasa ni manteca) para que las vaya usted cantando en vez de llorar. La música se la debo, pero en eso están los Oscar (Mangione y Laiguera, dos maestros), para que usted pronto las pueda escuchar también.*

 

Quién te ha visto y quién te ve

Quién te ha visto y quién te ve

Llegabas a fin de año, no llegás a fin de mes

Quien te ha visto y quién te ve

Gritabas “ándate yegua” y ahora “Yo no lo voté”

 

Podías comprarte un auto

Leche, morcilla y zapatos

Pero igual vos protestabas

Querías dólares baratos

Tu guita te la cuidaban

Tu fortuna era creciente

Pero a vos te preocupaba

La de los terratenientes

 

Ibas a comer afuera

Pedías lo que querías

Pero algo te molestaba;

Tu empleada también podía

Te enojaba que había plata

Para los planes sociales

¡La guita es para los ricos!

Dicen los neoliberales

 

Vos te creés que sos de ellos

Si compartís sus valores

Y repetís como un chico

Los que tienen, son mejores

Gritabas: “se roban todo”

Mantienen negros y vagos

Perdiste hasta por los codos

Te quejás: “¿¡ahora que hago!?”

 

Igual seguís en las tuyas

No perdés las esperanzas

De que los garcas te incluyan

Te mangueen pa’ la fianza

Agarrá la enciclopedia

El libro o el diccionario

Vas a ver que “clase media”

No es sinónimo de “otario”

…………………………………………………..

 

Vals (o algo así) de la meritocracia

 

Dicen que nos gobierna, una meritocracia

Con algo de mentira, y mucho de falacia

Que cuando nos despiden hay que dar las gracias

Aunque no nos alcance para la farmacia

 

En la meritocracia, gobiernan los meros

Unos pescados raros, grandes y fuleros

Los peces que gobiernan, lo hacen con esmero

Guita para los ricos, para los demás agujeros

 

En la meritocracia, todo es un gran desafío

Lo que tenés es tuyo, todo lo demás es mío

Si hacés un gran esfuerzo, y no te metés en líos,

podés vivir sin lujos, de la herencia de tu tío

 

En la meritocracia, son fundamentales

Los logros que obviamente son individuales

Si hablan de economía, son neoliberales

Dicen que por los pobres, son todos los males

 

En la meritocracia, la gente es valiosa

si tienen una empresa, un yate o muchas cosas

pensar sólo en vos mismo, es conducta honrosa

los hombres son esbeltos, las mujeres glamorosas

 

En la meritocracia, reina la competencia

Es público el impuesto, y privada la docencia

Si escuchás su discurso, te hablan de independencia

Si mirás lo que ocurre, se están burlando de tu inteligencia

 

Dicen que nos gobierna, una meritocracia

Te llenan la cabeza, el bolsillo vacían

Si la gente protesta, hacen una razzia

¡yo creo que esto es una mentirocracia!

 

¡Cante y se van, deudólar!

La seguimos en la próxima

 

@humoristarudy

* Participarán, junto a Rudy, del show “La pesada gerencia, resisitiendo con humor, y música”, el jueves 28 de febrero en Bar Goglio

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