Un informe revela las malas condiciones laborales de los psiquiatras
Atender la salud mental puede “quemar la cabeza”
El informe de la APSA revela que casi el 80 por ciento tiene más de un trabajo. Sólo el ocho por ciento en el sector privado está en relación de dependencia.
La sede de la Asociación de Psiquiatras, que realizó el informe.La sede de la Asociación de Psiquiatras, que realizó el informe.La sede de la Asociación de Psiquiatras, que realizó el informe.La sede de la Asociación de Psiquiatras, que realizó el informe.La sede de la Asociación de Psiquiatras, que realizó el informe.
La sede de la Asociación de Psiquiatras, que realizó el informe. 

El informe Condiciones laborales de los psiquiatras en Argentina, elaborado por un grupo de trece profesionales de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA), da cuenta del penoso sistema que tienen que atravesar quienes ejercen labores terapéuticas para que puedan mejorar aquellos sujetos que padecen sufrimiento mental. La investigación se presentó en el último Congreso de Salud Mental de la asociación y se publicó en Vertex-Revista Argentina de Psiquiatría. La muestra incluyó 838 psiquiatras y psiquiatras en formación.

Las malas condiciones laborales pueden provocar, a su vez, la mala atención a los pacientes. En el caso de los psiquiatras, pueden influir en desacertadas decisiones terapéuticas y diagnósticas. “Con algunas obras sociales y privadas, en promedio, un profesional ve casi tres pacientes por hora. Trabajan cuarenta horas semanales, con lo cual son jornadas de ocho horas con infinidades de pacientes. Esto produce un desgaste en el terapeuta. Las jornadas extenuantes también producen la no capacitación exterior, la no supervisión de los casos”, plantea uno de los psiquiatras que elaboró el informe, Maximiliano Cesone.  

La salud del profesional, que se puede ver alterada por malas condiciones laborales, puede desencadenar, por ejemplo, el Síndrome de Burnout en el propio médico. “El trabajo de investigación anterior que hicimos fue con los jóvenes. El 30 por ciento tenía esto. El síndrome de Burnout es el desgaste psíquico. Es un agotamiento, una sensación de desafectivización y despersonalización”, agrega Cesoni. El doctor Juan Tenconi, presidente de APSA y también integrante fundamental de la investigación, señala a este diario que el tema de la despersonalización “hay que desglosarlo un poco”. “Es como si uno se mirase a sí mismo trabajando en ese lugar, como si no pudiese estar todo el tiempo. Te ves trabajando a vos mismo pero tenés la cabeza en Júpiter. Entonces, estás ahí pero también estás en Júpiter. No es lo mismo estar con todos tus sentidos en un lugar que estar con la cabeza como en Júpiter. Al Síndrome se lo conoce porque uno esta como ‘quemado’, tiene pocas ganas de ir a trabajar, se siente molesto y que no tiene sentido trabajar. Le interesa poco su trabajo. El que sea, porque un Burnout lo puede tener un psiquiatra como un obrero metalúrgico”, ejemplifica Tenconi, también miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).   

Otro aspecto que incide, según el informe, es la falta de recursos para desarrollar plenamente la actividad profesional. ¿Una situación que se puede vislumbrar más en el sector público? “Llamativamente, la gente que trabaja en el ámbito público se siente más satisfecha que la que trabaja en el privado. Yo trabajo en ambos. Hay algo del ámbito público que para mí es insustituible: la posibilidad de estar entre colegas, la posibilidad de discusión, de trabajar en un equipo. Eso en sí es importante como factor de satisfacción para cada uno de nosotros. Son cosas que si uno no se lo toma como que hay que ser el Quijote y que está bueno serlo, es severamente frustrante. Creo que uno tiene que seguir peleándola todos los días aunque sea derrotado”, plantea Tenconi.  

Ahora bien, ¿es una ventaja o un problema que buena parte de los psiquiatras se desempeñen en el ámbito público, privado y particular simultáneamente? Cesoni subraya que en los profesionales de la salud, en general, y en el de los psiquiatras, en particular, hay un alto nivel de pluriempleo. “El nuestro da casi tres trabajos en promedio. En mi caso, tengo cuatro trabajos. No termina siendo una ventaja. Termina siendo desgastante tener la cabeza en cuatro lados, con cuatro formas de trabajo muy diferentes, pero también está ligado a las condiciones de remuneración”, explica. 

Por otro lado, se da la siguiente situación doblemente frustrante: muchos profesionales en el sector privado no están en relación de dependencia y, a la vez, en el sector público hay profesionales que no cobran sus honorarios. Un alto porcentaje (78,5 por ciento) de los que participaron en las encuestas, tiene más de un empleo. Cesoni focaliza un dato del total: “Solamente el ocho por ciento del sector privado está en relación de dependencia. El 75 por ciento es con monotributo y el resto directamente está en negro sin ninguna factura. El gran problema del sector privado es la ausencia de los derechos laborales”, explica. En la otra punta, el 82,6 por ciento de los contratados en el sector público tiene la modalidad de relación de dependencia. 

Además, se preguntó a cada participante de la encuesta cuál es el nivel de satisfacción que presenta en relación a los honorarios percibidos: en la muestra se observó que el 49 por ciento de los encuestados en el sector público manifestó insatisfacción con sus honorarios, mientras que el porcentaje de insatisfacción asciende al 57 por ciento de los que se desempeñan en el ámbito privado. Otro estudio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) –que figura en la investigación de APSA–revela que la tasa más alta de pluriempleo de los profesionales médicos en la Argentina se produce entre los 30 y los 50 años de edad.  

El informe de APSA también refiere a otro estudio que investigó los ingresos recibidos por los psiquiatras en otros países latinoamericanos. Y la Argentina se encuentra entre los países del continente donde los médicos psiquiatras tienen menores ingresos. “Llamativamente nosotros somos un lugar de referencia para la formación en toda Latinoamérica. Desde hace cuarenta años, siempre, con dólar alto, con dólar bajo o con dólar medio, ha venido gente a formarse a la Argentina”, afirma Tenconi. Cesoni agrega: “Cuando uno habla con esa gente, se entera que el nivel de vida del médico psiquiatra en sus países es mucho más alto”. 

Tenconi entiende que “condición laboral” no es solamente la paga: “Es trabajar más tranquilo. ‘Condición laboral’ es saber que uno tiene dispositivos para poder derivar a una persona y que esta persona va a ser bien atendida. ‘Condición laboral’ es también que yo sienta que puedo ayudar a un tercero y que esta ayuda, de alguna manera, va a estar vehiculizada y sostenida por un Estado que lo permita. Y nosotros eso no lo tenemos”, denuncia. Y considera que las condiciones laborales de los psiquiatras también se ubican dentro de un universo mayor: “Tampoco creo que los psiquiatras estemos fuera del sector salud. Hay una crisis que atraviesa todo el sector salud, del cual nosotros somos parte. Tenemos números, se han hecho estudios, tenemos la posibilidad de pensar sobre esto, pero éste es un problema de todo el sector salud”, sostiene Tenconi.

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