PáginaI12 en Gran Bretaña
Desde Londres 

El Parlamento rechazó por tercera vez el plan de Theresa May para el Brexit. A dos semanas de la fecha de salida del Reino Unido de la Unión Europea (EU), cayó la libra esterlina, el Consejo Europeo anunció una reunión de emergencia y la misma primer ministro insinuó la posibilidad de elecciones al señalar que “estamos tocando el límite de lo que puede hacer esta Cámara en este proceso”. 

La votación fue esta vez más ajustada –58 votos contra 149 y 230 de las votaciones previas–, pero el golpe resultó más contundente porque la Cámara rechazó el único acuerdo que hay sobre la mesa. Así las cosas, a menos que en esta recta final se llegue a algún consenso parlamentario, el 12 de abril habrá Hard Brexit: el Reino Unido saldrá de la UE sin acuerdo. 

En su declaración a la Cámara de los Comunes, May reconoció la gravedad de la crisis. “Esta Cámara ha rechazado una salida sin acuerdo, ha rechazado que no haya Brexit y el miércoles rechazó todas las alternativas que se presentaron. Hoy rechazó aprobar el acuerdo de retirada y continuar en el futuro la negociación sobre la relación con la Unión Europea. El gobierno seguirá buscando una salida ordenada”, dijo May.  

El líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn puso el foco sobre la primer ministro. “La cámara ha sido clara. Este acuerdo tiene que cambiar. Si la primer ministro no puede aceptar esto, entonces tiene que renunciar, no en una fecha futura, sino ahora mismo, para que el país pueda decidir su futuro en una elección general”, dijo Corbyn. 

El presidente del Consejo Europeo Donald Tusk convocó a una reunión de emergencia para el 10 de abril, dos días antes de la salida del Reino Unido de la UE. La reunión le daría a la UE espacio para debatir un pedido británico de extensión del período de salida en caso de que el gobierno o el parlamento consigan presentar un nuevo plan alternativo. Pero en Bruselas se impone un creciente pesimismo, resumido por el canciller austríaco Sebastian Kurz. “Estamos a favor de una retirada ordenada, pero esto parece cada vez más improbable”, dijo Kurz.

El lunes el parlamento volverá a debatir caminos alternativos bajo la forma de “indicative votes”, es decir, votos que den una idea de la voluntad de la Cámara, pero que no son vinculantes para el ejecutivo. En la votación del miércoles ninguna de las ocho propuestas presentadas –desde un segundo referendo hasta permanecer en la UE o salir sin acuerdo– logró mayoría. 

La que más se acercó fue la de un “soft Brexit” en torno a una Unión Aduanera entre el Reino Unido y la UE. La Unión Aduanera garantizaría la relación comercial con el bloque y solucionaría el problema fronterizo entre la República de Irlanda (parte de la UE) e Irlanda del Norte (miembro del Reino Unido), pero al mismo tiempo, impediría que los británicos alcancen acuerdos de libre comercio por fuera de la UE. Esta opción arañó una mayoría: 272 en contra, 264 a favor.

En un intento de romper el impasse, se espera que se reduzcan este lunes las alternativas en juego: en vez de ocho opciones, que haya dos o tres. En este caso la alternativa de la Unión Aduanera podría atraer los votos de todos los diputados que quieren evitar a toda costa una salida sin acuerdo por el impacto económico-social que tendría. 

El problema es que los votos son solo “indicativos”. La primer ministro, que ha rechazado en el pasado la opción de la Unión Aduanera porque traicionaba el “Brexit”, podría no adoptar ese voto como la política de su gobierno. Es una prerrogativa que tiene, aunque en un sistema parlamentario desataría una fenomenal crisis política y constitucional.

Entre tanta incertidumbre, la libra esterlina cayó respecto al dólar y el euro. En una clara señal de la ansiedad que está produciendo el Brexit en inversores locales y globales, la divisa británica subió cuando se supo, en medio de la votación, que algunos ex ministros habían decidido apoyar el acuerdo en la Cámara. Este fugaz optimismo se derrumbó apenas se conoció el resultado final. Según Jeremy Thompson-Cook de World First la libra no se recuperará hasta que se vea una salida a la crisis.