Hallan a los tres escaladores muertos
Luto en el alpinismo
Eran tres de los mejores en su deporte. Un alud los arrastró en Canadá. Uno de ellos había logrado una hazaña en la Argentina.
David Lama, Jess Roskelley y Hansjörg Auer, los escaladores muertos.David Lama, Jess Roskelley y Hansjörg Auer, los escaladores muertos.David Lama, Jess Roskelley y Hansjörg Auer, los escaladores muertos.David Lama, Jess Roskelley y Hansjörg Auer, los escaladores muertos.David Lama, Jess Roskelley y Hansjörg Auer, los escaladores muertos.
David Lama, Jess Roskelley y Hansjörg Auer, los escaladores muertos. 

Los cadáveres de tres escaladores de fama mundial que habían desaparecido la semana pasada tras una avalancha en el oeste de Canadá fueron hallados y recuperados por los rescatistas de la agencia federal canadiense de parques nacionales. Se trata del estadounidense Jess Roskelley, de 36 años, y los austríacos Hansjörg Auer, de 35, y David Lama, de 28. Este último fue protagonista siete años atrás de una hazaña deportiva en una montaña argentina: el cerro Torre, en Santa Cruz. El episodio mortal conmocionó al mundo del alpinismo.

Los tres montañistas, considerados entre los mejores del mundo en la actualidad, desaparecieron el martes pasado cuando una avalancha los sorprendió al intentar escalar la cara este de Howse Peak, una cumbre difícil del parque nacional de Banff, en la provincia de Alberta. Howse Peak es una montaña de 3395 metros de altura y es una de las más difíciles de las Montañas Rocallosas canadienses. La ruta este de Howse Peak, que intentaba hacer el trío, fue abierta recién en 1999.

Un día después de su desaparición, las autoridades emprendieron una búsqueda aérea de los tres escaladores, descritos como “atletas de montaña profesionales y muy experimentados”, entre los mejores de su generación, según los especialistas. 

El alerta inicial la dio el miércoles pasado el padre de Roskelley, John –otro reconocido alpinista–, cuando su hijo no lo contactó el día anterior, tal como estaba acordado. Roskelley avisó a las autoridades de Parks Canada de la falta de comunicación con los alpinistas. El organismo envío entonces un helicóptero para un sobrevuelo del lugar. Desde allí fue posible divisar que en la zona había señales de avalanchas y equipo de escalada mezclado con la nieve. John Roskelley reveló incluso que desde el primer momento se detectó un cuerpo semienterrado.

Pero la búsqueda no pudo continuar por las malas condiciones del tiempo y el peligro de nuevos aludes. El viernes pasado, los alpinistas fueron dados por muertos. 

El domingo, finalmente, los rescatistas lograron hallar y recuperar los cuerpos. Las autoridades de los parques canadienses emitieron un comunicado: “Somos conscientes del gran el impacto que esto ha tenido en las comunidades de escalada locales e internacionales, muy unidas. Nuestros pensamientos están con las familias, los amigos y todos aquellos que han sido afectados por este trágico incidente”.

John Roskelley, el padre de Jess, es considerado como uno de los mejores montañistas de su generación. Padre e hijo ascendieron juntos al Everest en 2003, cuando Jess tenía solo 20 años. Así se convirtió en el escalador más joven en conquistar la cima del mundo.

Lamas también inició su historia en la escalada muy joven. Como adolescente ya cobró fama al ganar certámenes internacionales de escalada. A los 18, hizo su primer intento de lo que se convertiría en una proeza deportiva: llegar “en libre” a la cima del cerro Torre, en El Chaltén. Es decir, usando solo manos y pies. Ese año el objetivo falló por el mal tiempo típico de esa zona patagónica. Tres años después fue por la revancha.

El cerro Torre, de 3133 metros, es una las montañas más difíciles de escalar del mundo, por su paredes lisas y verticales, y también por las habituales tormentas y vientos fuertes. Lama logró ser el primero en subir hasta su cima en escalada libre. La proeza fue auspiciada por la firma Red Bull, que hizo con ella una película, Cerro Torre.

Audiovisual
Audiovisual
Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ