Los metalúrgicos marchan de Congreso a Plaza de Mayo
La protesta social se activa al ritmo de la continuidad de los despidos y suspensiones. En la UOM estiman en más de 10 mil los puestos de trabajo perdidos en el último año. Hoy se concentran en Congreso y marchan hacia el ministerio de Trabajo. Los docentes analizan medidas de fuerza y los bancarios paran el viernes.

 

La negativa oficial a rever la pauta de incremento salarial de un 17 por ciento  anual sumada a la negativa a homologar acuerdos salariales como el de los bancarios y a la continuidad de los despidos está alimentando la protesta social. Mañana, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) que estima en más de 10 mil la pérdida de puestos de trabajo del sector, se concentrará, a partir de las 14:30 en Congreso para marchar hacia el Ministerio de Trabajo. Los docentes siguen reclamando la convocatoria a una paritaria nacional, como prevé la ley, y la Asociación Bancaria ya anunció un paro de 24 horas para el viernes. Mientras la CGT y las dos CTA preparan la movilización del 7 de marzo.

Los metalúrgicos llegarán a las 16 a la cartera que dirige Jorge Triaca, donde está prevista una reunión por el vencimiento de la conciliación obligatoria en la fábrica de computadoras Banghó. Ciento ochenta y tres trabajadores fueron despedidos tras el anuncio del Gobierno de baja de aranceles de importación para los productos informáticos.

El secretario de prensa de la UOM a nivel nacional  Emiliano Gallo dijo: "Buscamos con esta movilización revertir la política económica que está llevando adelante este Gobierno". "Nosotros le venimos advirtiendo al Gobierno lo que iba a suceder con la baja de aranceles y nos dijeron que no era una decisión tomada", se lamentó Gallo.

A raíz del conflicto en Banghó el titular de la UOM, Antonio Caló se reunió con el presidente Mauricio Macri. la planta fue ocupada y luego dictaron la conciliación obligatoria que vence mañana. 

A la política de flexibilización de importaciones con efectos deletéreos para la industria, los metalúrgicos advierten que recién en abril empiezan sus negociaciones paritarias pero de ningún  modo aceptarían el tope del 17 por ciento con el que el Gobierno pretende ponerle un corset a la inflación. 

En la provincia de Buenos Aires, los docentes están expectantes de una nueva convocatoria luego del rechazo a la oferta del 18 por ciento en cuatro cuotas. La resistencia de la nación a poner en funcionamiento la paritaria nacional que fija el piso salarial para todo el país atiza la posibilidad del no inicio de clases 

 

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