El caso emblemático es Emilio Monzó, cuyos amigos fueron minuciosamente purgados de las listas oficialistas, pero también está abierto el destino de otros emblemáticos nombres del PRO como Gabriela Michetti, Federico Pinedo y Daniel Lipovetzky.
Monzó, Lipovetzky, Michetti y Pinedo. Pablo Lasansky