CARAMELO

El sábado murió Carlos Ulpiano Altamirano, alias "Caramelo", uno de los represores del Servicio de Informaciones con base en Dorrego y San Lorenzo, durante la última dictadura cívico militar. Tenía 67 años y estaba condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad juzgados en la megacausa Feced. Había sido detenido una década atrás, pero en la actualidad cumplía la sentencia bajo arresto domiciliario en una casa de Roldán. Además, afrontaba otro juicio -causa Feced III- en los tribunales federales de bulevar Oroño al 900, como imputado por haber sido parte de las fuerzas estatales durante la represión ilegal. Es la misma causa en la que debía ser juzgado otro a quien la muerte se lo llevó antes de oír sentencia: el cura párroco de Casilda, Eugenio Zitelli.

 

 

 

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