Lanzaron la campaña "Salvemos miles de vidas"
Aborto: médicas y médicos contra la clandestinidad
Profesionales de la salud de hospitales públicos y privados comparten testimonios de casos reales en afiches callejeros y videos que circulan en las redes. “El aborto clandestino existe, que no lo veas, no quiere decir que no suceda”, señalan al tiempo que advierten sobre la desinformación en torno a la interrupción del embarazo. 

“Ana llegó muy grave al hospital. Sí, al rato murió”, dice el tocoginecólogo Marcelo Guida. La frase y su cara son parte de la campaña “#SalvemosMilesdeVidas” que lanzaron esta semana profesionales de la salud en vía pública en distintas ciudades del país, aunque no en Ciudad de Buenos Aires, y en redes sociales con el lema “El aborto clandestino existe”

La campaña apunta a concientizar --con la información que han recogido en base a su experiencia en hospitales públicos-- sobre las consecuencias de la criminalización de la interrupción voluntaria de embarazo y pedir por su legalización.

 

Testimonios de lo que hace la clandestinidad

“No soy pañuelo verde ni celeste”, aclara a Página/12 Guida. Oriundo de Rosario, es médico de planta del Hospital Regional de Ushuaia hace 24 años. No es el único que le pone rostro a la campaña. También Yolanda Bertazzo, ginecóloga de San Luis. “Paula se quedó sin útero y sin un riñón. Nunca podrá ser madre”, es la frase que acompaña su foto en una de las gigantografías que sorprendieron en calles de Rosario, Mar del Plata, Mendoza y Jujuy. Tanto Guida como Bertazzo son jefxs del programa de Salud Sexual y Reproductiva en sus provincias.

Además de aparecer en los afiches, Guida y Bertazzo dan su testimonio en videos que forman parte de la campaña. “El aborto clandestino existe, que no lo veas, no quiere decir que no suceda”, dice Guida. Más adelante concluye: “considero que con la legalización de la interrupción voluntaria de embarazo estaríamos dando respuesta a miles de mujeres en el país”. 

 

 

Combatir la desinformación 

Junto a ambos médicos, afirma Guida, hay otros profesionales de la salud de hospitales públicos y privados que están apoyando la campaña –aunque sin dar la cara todavía--. La iniciativa no se identifica con el color verde ni fue elaborada por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto.

--¿Por qué decidió poner su rostro para reclamar la legalización del aborto?

--Soy jefe provincial de Salud Sexual y Reproductiva desde 2010. Hace casi diez años que trabajo desde la prevención. Pero las situaciones de aborto clandestino me atravesaron en toda mi carrera. Hace 28 años que hago esta especialidad y nunca hubo cambios normativos en relación al aborto en todo este tiempo. Lo que si hubo, son mujeres que murieron o quedaron con secuelas. Todos deberíamos poner nuestro granito de arena para cambiar esa situación. El proyecto de nuestra campaña es contar entre todos las experiencias que hemos tenido al atender mujeres que llegan con abortos clandestinos. La que viene de la clandestinidad no te lo dice, te lo niega, porque tiene miedo. Y si uno tiene la sospecha de que el útero está infectado, se lo tiene que sacar. Esa es la cruel y triste realidad. Porque si no, se puede morir con una infección generalizada. A todos nos pasó lo mismo. Estamos preocupados por la desinformación que circula, las fake news en torno al aborto. Yo no soy pañuelo verde. Tampoco me identifico con los celestes. Soy médico y mi trabajo es garantizar la salud a quien la necesite. Yo garantizo los derechos sexuales y reproductivos. También en el hospital soy el referente en reproducción médicamente asistida.

--¿Vio mujeres morirse como consecuencia de abortos inseguros?

--Adelante mío deben haber muerto una veintena de mujeres sin ni siquiera conocerles el nombre. Yo sé lo que quiero que no ocurra más con una mujer que no quiere tener un embarazo. Eso no lo queremos. A quien se identifique con el pañuelo celeste no le vamos a cambiar su manera de pensar. Pero queremos ofrecer información clara, concisa, para que quienes tienen dudas, puedan sacar sus propias conclusiones.

 

Historias reales

La historia que resume Bertazzo en la gigantografía es la de una joven que llegó al hospital en un estado muy grave y que se fue a su casa viendo dañado para siempre su órgano reproductivo. 

Cayó con tan mala suerte, que se recontra infectó, tuvimos que hacerle una histerectomía, me acuerdo que estuvo gravísima, en diálisis, casi pierde el riñón, casi se muere, por suerte se salvó, pero se quedó sin útero y con un riñón insuficiente. Son muchas las consecuencias de los abortos clandestinos”, cuenta la médica de San Luis en el video.

La campaña (que puede verse en salvemosmilesdevidas.org ) incluye un spot que reproduce una conversación en una cena familiar, donde una hija adolescente intenta sensibilizar a su padre, que está en contra de la legalización del aborto, de la necesidad de reformar la ley.

Como parte de la campaña, se invita a médicos y médicas a subir sus propios videos caseros a la página web contando las situaciones que les han tocado enfrentar con pacientes que habían tenido un aborto inseguro en la clandestinidad.

Guida y Bertazzo coinciden en que una ley que permita la interrupción voluntaria del embarazo sería clave para igualar el acceso a la salud pública y evitar “más dolores” en familias de todo el país.

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