Para el presidente Mauricio Macri, la primaria del 11 agosto “no sucedió”. Es decir que ese día los ciudadanos no fueron a votar, el Frente de Todos no le sacó 16 puntos de ventaja a Juntos por el Cambio y Alberto Fernández no fue el candidato más votado del país. Así de simple.

 

“Estamos convencidos de que la elección no sucedió y estamos con toda la energía para ir al ballotage”, dijo esta mañana el Presidente al llegar a Córdoba, la única provincia donde el oficialismo sacó más votos en los comicios nacionales que él consideró inexistentes.

Durante una breve rueda de prensa, y tal como lo hizo desde que su binomio con Miguel Ángel Pichetto cayó derrotado por 47,7 a 31,7 por ciento frente a la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, el mandatario insistió con que “el problema” de la debacle financiera no fue su política económica sino unas elecciones democráticas.

“Lamentablemente, las PASO generaron una disrupción económica y alteraron todo el proceso”, sostuvo Macri, quien con una retórica negadora insistió que el “este proceso electoral" fue el que "dañó" a los argentinos.

También hizo una particular lectura de la crisis al sostener que el problema del derrumbe financiero es que hay “más dólares” y no la falta de ellos para sostener la moneda nacional: “Esperemos que lo que pasó después de las PASO no afecte más, porque más dólares y más inflación es más problemas para los argentinos” (SIC).

Luego expresó que su tarea “es llevar estabilidad económica, llevar tranquilidad”, y se esperanzó en “revertir el panorama” actual. También dijo que el Gobierno está “en diálogo abierto y permanente” con la oposición y auguró que el FMI cumplirá con la promesa de su próximo desembolso. “Esperamos que sí porque hemos cumplido todo”, dijo.

 

También reconoció la crisis social. “Sé que hay gente que no la está pasando bien y estamos cerca, estamos cerca, estamos cerca, estamos cerca atendiendo todas las necesidades”, afirmó.