Desde Medellín, Colombia

¿Un Woodstock del periodismo? Algo así. Desde hace 7 años, la ciudad de Medellín sirve de escenario al Festival Gabo , encuentro de periodistas de toda Iberoamérica que comienza este miércoles y que, durante tres días, convierte al Orquideorama -un imponente salón abierto en el corazón del Jardín Botánico-, el Parque Explora, el Teatro Suramericana, El Museo de Arte Moderno y cinco Universidades en un hervidero de ideas. “El Festival es convocado por la Fundación Gabo con el objetivo de incentivar la búsqueda de la excelencia, la innovación y la coherencia ética en el periodismo, con inspiración en los ideales y la obra de Gabriel García Márquez, y en la dinámica de innovación, creatividad y liderazgo que caracterizan a Medellín, Colombia”, reza la presentación oficial. Pero, aunque parezca mentira, ese postulado es solo el comienzo del asunto. El Festival Gabo es eso, sí, pero también unas cuantas cosas más.

Corren tiempos turbulentos para el periodismo, y no solo por el modo en que las prácticas empresariales y los vientos políticos afectan el ejercicio de la profesión. El nuevo siglo y la revolución digital produjeron un impacto profundo en la manera de comunicar y distribuir la información, y el Festival sirve como plataforma para analizar y debatir todas esas cuestiones. Hay charlas, debates, muestras especiales y presentaciones, pero sobre todo hay un diálogo intenso entre profesionales de toda Latinoamérica y España, y de estudiantes y curiosos que acceden a las actividades, todas ellas gratuitas y con transmisión en vivo a través de Facebook y YouTube. Y no es para nada extraño descubrir en ese diálogo problemáticas comunes aún en países alejados y realidades diferentes.

Las actividades del Festival se dividen en cuatro grandes áreas: “La cocina del periodismo”, “Mentes curiosas”, “Periodismo de tú a tú” y “Obsesiones de Gabo”. Pero también hay quince talleres especiales, que pueden ir de Periodismo y feminismo a Instagram para elecciones, Visualización de datos, Después del Lava Jato, Crónica sin moldes o Investigando desinformación: Más allá del “fact checking”. Y muestras que abarcan la fotografía documental, la danza y la literatura, como la exposición Hello Kitty de la colombiana Joana Toro y el preestreno de Dos volcanes y un laberinto, conferencia-performance basada en El general en su laberinto, de García Márquez, y El último rostro, de Alvaro Mutis.

Gentileza Joaquín Sarmiento / Fundación Gabo.

La del “Gabo” es una actividad frenética, que hace que se quiera abarcar todo y cada día parezca durar varios. Para dar una idea basta recorrer algo de la oferta de la jornada inaugural, que incluye charlas como Periodismo Transmedia y Ser corresponsal en América Latina; el debate Libertad de expresión: la batalla por contar historias, con profesionales de Brasil, Colombia, Nicaragua y Venezuela; el desafiante encuentro Periodismo, ¿para qué?, conducido por Jaime Abello Banfi, director de la Fundación Gabo; una charla que promete mucho jugo, como Las batallas del periodismo hispano en la era Trump, con miembros de la estadounidense Asociación Nacional de Periodistas Hispanos; el encuentro Una libreta de notas, una ética a toda prueba y un par de oídos, dentro del apartado “Obsesiones de Gabo”; y el debate La vida real en las historias de ficción audiovisual, analizando los recortes de la realidad que pueden encontrarse en plataformas como Netflix o Amazon Prime.

Pero además, el encuentro da pie a distinciones como el Reconocimiento a la Excelencia que recibirá el fotoperiodista colombiano Jesús Abad Colorado por sus retratos de la guerra en Colombia, y el Reconocimiento Clemente Manuel Zabala a un editor ejemplar, este año concedido a Enrique Rodríguez de Caracol Radio. Y el primer día da lugar a la presentación del evento central del Festival, el Premio Gabo que se otorga en las categorías Texto, Imagen, Cobertura e Innovación, y para el que un jurado de 53 profesionales seleccionó 12 finalistas entre 1730 postulaciones . En el Orquideorama, la primera mañana estará así dedicada al Maratón de Mejores Historias de Iberoamérica, donde desfilarán esos trabajos cuyos ganadores se anunciarán el jueves por la noche. 

Puede decirse que es el momento cumbre del Festival, pero hasta eso sería injusto, porque el encuentro en la bella capital de Antioquia es mucho más que la entrega de un premio. Es, de varias maneras, una manera de tomarle el pulso al periodismo iberoamericano en épocas de movimiento constante. Y comprobar que, más allá de todas las transformaciones y problemas, sigue latiendo con fuerza.

 

*La programación completa del Festival Gabo puede consultarse aquí .