Alumnxs de un colegio privado de Nordelta se quedaron sin WhatsApp, y con la aplicación bloqueada, luego de cambiar el nombre del grupo de la camada por el de “Child Porn” (pornografía infantil). Lxs afectadxs son sesenta, entre chicas y chicos. El cambio es parte de un desafío entre adolescentes de distintas escuelas y que ya se repitió en otros países como Chile. Lo que parece una broma se convierte en un tema grave, que pone a lxs alumnxs al borde de una investigación judicial por presunta distribución de pornografía infantil. Lo sucedido esta semana –en la noche del miércoles—comenzó a difundirse por mensajes de audio entre grupos de “mamis” de diferentes colegios para alertar sobre las consecuencias del reto. Página/12 confirmó el episodio con una madre de uno de los alumnos afectados y con la titular de la Fiscalía Especializada en Delitos Informáticos de CABA, Daniela Dupuy.

¿Por qué WhatsApp les bloqueó la cuenta y serán investigados? 

“En Estados Unidos hay una ley federal que exige que cuando sus clientes comparten imágenes de pornografía infantil o expresiones relacionadas a ese delito tienen la obligación de denunciarlos. Tienen programas que detectan las palabras clave, que ponen en alerta al National Center for Missing and Exploited Children (Centro Nacional para chicos desaparecidos o explotados) http://www.missingkids.com/ , que es una ONG muy reconocida, y que tiene un convenio firmado en 2013 con el Ministerio Público Fiscal de CABA", contó.

Cuando detectan el IP (que es un número que permite identificar al dispositivo --y por ende, probablemente, al usuario de la red) de Argentina vinculado a la distribución o consumo de “pornografía infantil”, le envían los datos para investigar. Esta información llega al Cuerpo de Investigaciones Judiciales, del Ministerio Público, y de ahí se deriva a la Fiscalía Especializada que encabeza Dupuy. “Todavía no nos llegó el informe por este caso. No sabemos si ocurrió entre chicos de un solo colegio o hay más involucrados. Pero demoran dos o tres días desde que se detecta la palabra clave hasta que nos llega. Diariamente recibimos unos doscientos pedidos de investigación desde Estados Unidos vinculados con la explotación sexual de la infancia, muchos de esos casos son de grooming o abuso sexual”, contó la fiscal.

“Ayer me llegó la información y se comunicaron conmigo desde Fibertel porque se habían enterado de los hechos también por mensajes de audios que están circulando. Me comuniqué con Facebook en Estados Unidos y estoy esperando la respuesta”, contó Dupuy. “En Estados Unidos, estos chicos que participaron de este desafío terminarían imputados por distribución de pornografía infantil. Nosotros, vamos a tener que abrir investigación también pero vamos a ponderar si hubo dolo, intención de distribuir pornografía o fue solo el cambio de ícono y de nombre del grupo de WhatsApp”, señaló la fiscal a Página/12.

El delito de distribución de pornografía tiene una pena de 3 a 6 años de prisión. “Es un delito no excarcelable”, advirtió Dupuy. “Lo importante es que este tema sirva para hablar en las escuelas y en las casas sobre la gravedad del delito de pornografía infantil”, agregó la fiscal.