El diputado y probable titular del Indec, Marco Lavagna, anticipó que la inflación del año próximo podría oscilar “entre el 35 y 40 por ciento”, producto del “efecto arrastre” de la suba de precios del "55 por ciento" con que cerrará 2019. “Esperemos que sea menos”, afirmó el economista e indicó que la Argentina podría tener un dígito de inflación dentro de “unos tres años”, de acuerdo “al tipo de cambio y de cómo sea la restructuración de la deuda”.

“Posiblemente este año termine con una inflación del 55 por ciento. El arrastre que esto deja es muy grande. Y ese efecto arrastre no es menos de 25 o 30 puntos, con lo cual una inflación de entre el 35 y 40 puede ser la que se dé” al cierre de 2020, estimó el técnico y legislador nacional.

Además, calculó que el objetivo de llevar ese índice a un dígito “puede llevar unos tres años”. En ese período, añadió, “Argentina debería tener un 5 por ciento de inflación anual, más o menos”.

“La clave es cómo hacer para romper rápido esa tendencia de una inflación que sube permanentemente. Creo que hacia la segunda mitad del año, dependiendo de las negociaciones de deuda, se puede quebrar esa tendencia. Si se la quiebra, sería un buen dato”, explicó durante una entrevista por radio La Red.

Por otra parte, el economista remarcó la necesidad de sostener la “autonomía e independencia” del Indec y consideró que su nombramiento al frente de ese organismo será “una reafirmación de no volver a cometer los errores” del pasado.

También subrayó que en el instituto “lo importante no es dar el resultado de la inflación de un mes o cuánto sube o baja la actividad económica”, y destacó que su importancia radica en que el Indec “sirve para tomar decisiones de políticas públicas”. “Si uno no tiene información, es muy difícil poder tener políticas que terminen teniendo un impacto positivo”, señaló.

En este sentido, Lavagna negó que el presidente electo Alberto Fernández lo hubiera convocado con el objetivo de establecer una alianza política con Consenso Federal. Y puntualizó que el propio Fernández le dijo que su idea de incorporarlo al organismo fue “porque quería tener a cargo a alguien que no sea de su espacio político y con una impronta técnica para darle transparencia a las estadísticas y fortalecer la independencia del instituto”.

 

Además, negó la posibilidad de que el nuevo Indec introduzca cambios inmediatos en la metodología para medida la pobreza, aunque reconoció que a esa posibilidad “habría que analizarla”. No obstante, reconoció que una de sus pretensiones es “que se mida la pobreza multidimensionalmente”, así como también diseñar “mapas del hambre”.