Cerca de las 2 de la mañana, mientras el escrutinio llegaba lentamente al 60 por ciento de las 143 mesas totales, el candidato oficialista Christian Gribaudo se acercó a donde esperaban Jorge Ameal y cía. a estrechar algunas manos de los miembros de la lista opositora y dejar un par de consideraciones.

Sin embargo, las varias semanas de campaña sucia en el club y una jornada electoral muy caliente ya habían hecho mella en los ánimos de unos y otros, por lo que el que sería confirmado como presidente electo unas horas más tarde, fue vehemente a la hora de responder.

- Gribaudo: "Vengo acá para decirles que cuenten con nosotros y conmigo para lo que viene. Se terminan los antagonismos".

- Ameal: "No, no, no. Seguramente que no. Primero hay que hacer serios".

- Gribaudo: "Bueno, yo vengo a hacer lo que siempre hicimos: saludar al que pienso que puede ganar".

- Ameal: "¿Pienso? No, vamos a ganar. Y la gente le respondió a ustedes".

- Gribaudo: "Pero acabas de tener una elección, tenés que estar contento con la gente que te vota y no estar enojado con los que representamos".

- Ameal: "No, estás equivocado. Ustedes no representan a los que no nos votaron. Ojo".


Finalmente, mientras Ameal le respondía, Gribaudo optó por retirarse y darle la espalda a su rival electoral. El festejo de los que quedaron no tardaría demasiado en llegar.