Cómo quedaron las máximas rivalidades del fútbol argentino durante 2010-2019

Vencedores y vencidos de una década de clásicos

El Superclásico, La Plata y Rosario tuvieron ganadores indiscutibles. En Avellaneda, Boedo/Parque Patricios, Santa Fe y el Sur, estuvo más apretado; mientras que en Córdoba, hubo poca acción. La importancia de los cruces de eliminación directa.
Ignacio Fernández festeja en la Copa Libertadores 2019 su único gol frente a Boca con la camiseta de River.Ignacio Fernández festeja en la Copa Libertadores 2019 su único gol frente a Boca con la camiseta de River.Ignacio Fernández festeja en la Copa Libertadores 2019 su único gol frente a Boca con la camiseta de River.Ignacio Fernández festeja en la Copa Libertadores 2019 su único gol frente a Boca con la camiseta de River.Ignacio Fernández festeja en la Copa Libertadores 2019 su único gol frente a Boca con la camiseta de River.
Ignacio Fernández festeja en la Copa Libertadores 2019 su único gol frente a Boca con la camiseta de River. 
Imagen: Julio Martín Mancini

La década que se fue con la llegada del 2020 dejó clásicos de todos los colores en el fútbol argentino, pero ganadores y perdedores bien definidos. Los constantes cambios de formato de los torneos locales, con campeonatos donde hubo doble fecha de clásicos y todos en una misma jornada, por ejemplo; la cantidad de descensos de envergadura que pararon por un tiempo la continuidad de los duelos barriales y un excepcional número de cruces de eliminación directa en el plano internacional, brindaron a los históricos rivales la oportunidad de dejar en claro cuál de ellos dominó la época. Aquí, un recuento de los más relevantes de la Primera División de estos años.

Sobredosis superclásica (9 a 8)

Con la friolera de 26 enfrentamientos durante 2010-2019, Boca y River satisfacieron en exceso las necesidades básicas superclásicas de hinchas, cadenas televisivas, sponsors y taquillas. Claro que la insólita seguidilla de cruces coperos de los últimos años (cinco partidos de eliminación directa desde 2014, con cuatro series de ida y vuelta) no sólo exageró la cantidad de duelos entre los dos gigantes del fútbol nacional, sino que dejó a unos fanáticos mucho más contentos que otros.

El historial del período favorece levemente a los de Núñez: nueve triunfos contra ocho de los Xeneizes y nueve empates. Pero la diferencia está en la calidad de los mismos. Mientras que Boca se quedó con la ventaja en cuanto torneo local llamado Apertura, Clausura, Inicial, Fin al o Superliga haya habido (siete victorias contra cuatro, y seis empates); los Millonarios salieron victoriosos de todos los cruces globales de eliminación directa (cinco triunfos, tres empates y sólo una victoria de Boca). Para colmo xeneize, River terminó levantando cuatro de esas copas tras eliminar a su clásico rival: Sudamericana 2014, Libertadores 2015 y 2018 (cayó en la final de 2019), y  Supercopa Argentina 2018.


Quien se llevó el título de goleador superclásico del período fue Gonzalo Martínez, con cuatro tantos, dos de ellos inolvidables para sus hinchas: uno de penal para abrir el triunfo de la Supercopa y el tercero de la victoria millonaria en la final de Madrid. Entre el lote de seguidores del Pity se destacan, entre otros, Gary Medel, Darío Benedetto y Carlos Tevez por Boca con dos goles; e Ignacio Scocco, Lucas Pratto y Lucas Alario por River. En total, se marcaron 50 tantos en estos Superclásicos: 26 para River y 24 por Boca.

Respeto por las tradiciones (9 a 6)

El Clásico de Avellaneda tuvo 18 ediciones durante la década del '10 y, por sobre todas las cosas, entretenimiento asegurado. Es que los duelos entre Independiente y Racing contaron con el menor porcentaje de empates (17 por ciento contra 35 por ciento de igualdades entre River y Boca, por ejemplo) y el mayor promedio de goles (2,17 tantos por encuentro; seguido de 1,92 en Superclásicos) en partidos de este tipo.

En cuanto a resultados, Independiente hizo valer su superioridad histórica en el período, que le perteneció con nueve triunfos sobre seis de Racing, y tres empates. Sin embargo, la Academia también prolongó su tendencia favorable, la que lo tiene como dominador histórico en duelos de eliminación directa frente a su clásico rival y se adueñó de la serie correspondiente a la Liguilla Pre-Libertadores de 2015. Aquel duelo fue el único sin mañana entre los clubes de Avellaneda entre 2010 y 2019, un plazo interrumpido por el descenso de Independiente en 2013 y que incluyó dos títulos de liga para Racing y dos de Sudamericana para el Rojo.


De los 39 goles que se marcaron en los 18 partidos (21 de Independiente y 18 de Racing), el líder absoluto fue Lisandro López, con cuatro festejos, incluido el agónico empate de chilena que consiguió en 2016 para rescatar un punto como visitante. Lo escolta en la lista Facundo Parra, quien jugó sólo dos años en Independiente, pero le alcanzó para marcar tres veces ante la Academia.

Acción en el barrio (6 a 3)

Vaya comienzo de década tuvo el clásico entre Boedo y Parque Patricios, con tres goleadas 3-0 consecutivas (dos para San Lorenzo y una para Huracán) hasta que el descenso del Globo en 2011 interrumpió los duelos barriales hasta su regreso a Primera en 2015. A su regreso, el Ciclón lo recibió con un 3-1 y luego se largaron los habituales empates en encuentros donde hay mucho en juego. El fin del ciclo fue el peor, con tres igualdades consecutivas sin goles de las últimos cuatro partidos.

La década del '10 fue para San Lorenzo, con seis victorias contra tres de Huracán, y cinco empates. Tal hegemonía fue ratificada por el Ciclón con el único cruce mano a mano entre ambos, por la Copa Superliga del año pasado, cuando se impuso por penales para luego quedar rápidamente eliminado en octavos de final. De los 24 goles que hubo en los 14 clásicos, sólo un jugador marcó más de una vez: Patricio Toranzo.

Apabullante I (8 a 1)

El clásico rosarino fue el más desparejo de la década del '10, con ocho triunfos para Rosario Central, cinco empates y tan sólo una victoria de Newell's. El inicio del período parecía indicar todo lo contrario: a mediados de 2010, Rosario Central descendía luego de 24 años tras caer en la Promoción con All Boys y Newell's, mientras su clásico rival todavía militaba en Segunda, era campeón local y semifinalista de Libertadores.


Sin embargo, a la hora de verse las caras, (casi) todo fue para los de Arroyito, incluido el cruce de cuartos de final (2-1) por Copa Argentina en 2018, certamen que terminaría obteniendo de la mano de Edgardo Bauza tras ser subcampeón en tres ediciones consecutivas. Los líderes goleadores del clásico son Marco Ruben y Germán Herrera, con tres festejos cada uno de los 16 totales de Central. Por Newell's, se destaca Maxi Rodríguez, quien suma un doblete entre los nada más que seis goles de los suyos en el período.

Apabullante II (9 a 1)

Por unos meses, la década del clásico platense le perteneció a Gimnasia, ya que se impuso en el primer duelo de 2010, pero la ventaja no duró demasiado. De allí en más, el Lobo sólo pudo sumar de a un punto como máximo logro. De los 17 partidos que jugaron, Estudiantes se quedó con nueve y hubo siete empates. Como si fuera poco el récord 9-1, cuando se encontraron por Copa Sudamericana en 2014, el Pincha también salió vencedor, gracias a un global de 1-0 con gol del uruguayo Diego Vera.


En materia de goles, este clásico se destaca como el peor: sólo 1,41 tantos por encuentro. La ventaja de Estudiantes es de 18 a 6, con Gastón Fernández (3) y Juan Sebastián Verón (2) como líderes. Por el Lobo, a pesar de la sequía anotadora, se destaca Denis Stracqualursi, con dos festejos en aquel solitario triunfo en el Bosque.

Parejo por el Sur (7 a 5)

A pesar de la gloriosa década que tuvo (Sudamericana 2013, Torneo 2016 y semifinalista de Libertadores en 2017), Lanús no pudo imponerse de gran manera sobre Banfield, de período mucho más modesto (fue campeón 2014 en la Primera B Nacional). El historial terminó en favor del Granate por siete victorias sobre cinco de su rival, con tres empates. El Taladro finalizó la década con un mejor sabor de boca ya que acumuló cuatro encuentros sin derrotas, sin goles en contra y con dos victorias. Entre los anotadores, un nombre se alza sobre los demás: José Sand sumó cuatro goles de los 16 de su equipo (contra 12 de Banfield).

Con poco "aeea" (5 a 2)

El hit de Los Palmeras tuvo poco efecto a la hora de enfrentarse el Sabalero y el Tatengue. En el duelo por Santa Fe, Unión festejó en cinco ocasiones, mientras que Colón lo hizo en sólo dos, mientras que hubo seis igualdades. Este clásico es el de mayor porcentaje de empates entre los contabilizados (46 por ciento), lo que derivó en un flojo caudal goleador (12 por Unión y ocho por Colón), donde sobresale el español Iván Moreno y Fabianesi, el único en llegar a dos festejos.

Todo con T (2 a 0)

El periplo de Talleres por las divisiones federal del fútbol argentino y el gran pasar de Belgrano en estos años en Primera División derivó en que el clásico cordobés tuviera pocas ediciones. En total, se vieron las caras cinco veces, con dos triunfos para la T y ninguno del Pirata (tres empates). El primero del período fue eliminación directa, por la Copa Argentina 2012/2013 y terminó en favor de Talleres, que se impuso con un gol de Gonzalo Bottino. El que más festejos acumuló en el clásico fue Nahuel Bustos, con dos.

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