Por Martín Granovsky

Escuelas con una pared electrificada donde quien toca se queda pegado. Escuelas con filtraciones. Escuelas sin agua. Escuelas sin baño. Escuelas con techos que pueden caerse de solo mirarlos fijo. Escuelas con cables pelados. Y escuelas con gas que puede matar. Para ese tipo de escuelas donde empezar las clases sería peligroso está concebido el capítulo más urgente del plan que este martes lanzará Axel Kicillof. Se llama “Escuelas a la obra” y el gobernador invitará a participar a los intendentes.

“El plan apunta a revertir la grave situación edilicia que encontramos en muchas escuelas de la provincia”, dijo la directora de Cultura y Educación bonaerense Agustina Vila a Página/12. “La infraestructura escolar segura es una de las condiciones para que el proceso de enseñanza-aprendizaje pueda darse en las aulas.”

Vila explicó que su Dirección, como se llama en la provincia de Buenos Aires al ministerio de Educación, trabajará “con todos los actores del sistema educativo, los municipios y la Nación”.

Según pudo saber este diario, en los papeles de trabajo de Kicillof y Vila figura que hay dos mil escuelas con problemas edilicios. De ese número, 818 unidades educativas de 61 distritos que necesitan sí o sí hacer obras urgentes para que las clases puedan iniciarse en el ciclo 2020. Ése será el punto clave en la primera etapa de “Escuelas a la obra”.

El tramo urgente abarca la escolarización de 255 mil chicos, chicas o adolescentes que están a cargo de 21 mil docentes y auxiliares.

La inversión total en ese primer tramo será de 800 millones de pesos. El dinero sale de la legislación sobre emergencia votada por el Congreso provincial en diciembre. A diferencia de lo que sucedió con la ley impositiva, donde el oficialismo debió pasar por la resistencia de la oposición y cambiar su proyecto original, Juntos por el Cambio concedió de movida los votos del Senado en el caso de las emergencias social, económica, productiva y energética.

El riesgo de no inicio implica que las obras de urgencia se realizarán en cinco rubros: agua potable, sanitarios, instalaciones eléctricas y de gas, y refacciones de techos y aberturas.

El Estado provincial ya está trabajando con las comunidades educativas y las cooperadoras en jornadas para el cuidado y mantenimiento de las escuelas, según informó la DGCyE.

--No bien asumimos hicimos un resumen de las obras más urgentes que fueran imprescindibles para empezar las clases y en esa parte ya empezamos a trabajar --explicaron--. La firma de un convenio marco con cada intendente le dará más fuerza institucional al plan y servirá para seguir adelante con el resto de la emergencia educativa. Las obras de emergencia no se agotan en las que debamos hacer para que empiecen las clases sin ningún tipo de peligro.

--¿Hay un plan para priorizar que las obras sean realizadas por cooperativas y pequeñas empresas de cada distrito? --preguntó Página/12 al equipo que se ocupará de las emergencias.

--El criterio está vigente, tal cual lo anunció el gobernador incluso durante la campaña, pero ahora lo más importante es la velocidad de las obras que eliminen el riesgo educativo de aquí al comienzo de clases. Sí están trabajando cooperativas en la provincia haciendo trabajos de pintura.

El subsecretario de Infraestructura Escolar es Ariel Lambezat, que viene de ocupar la secretaría de Obras Públicas en Avellaneda con el intendente del Frente de Todos Jorge Ferraresi. Los dos son ingenieros.

Durante la gestión de María Eugenia Vidal, Ferraresi mantuvo y arregló 145 unidades educativas de Avellaneda aunque están bajo la jurisdicción provincial.

En su asunción, el 11 de diciembre, Kicillof recordó la muerte de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, la vicedirectora y el auxiliar de la escuela 49 de Moreno que murieron en 2018 cuando les explotó la conexión de gas mientras preparaban el desayuno.

El mismo día Ferraresi dijo que “seguramente habrá aportes de los municipios a los equipos técnicos para generar lo que necesita la provincia”.

Convenio

El lanzamiento de “Escuelas a la obra”, el martes en Merlo, consistirá en invitar a los intendentes a firmar un convenio marco entre cada Estado municipal y el Estado provincial.

El convenio marco, al que tuvo acceso exclusivo Página/12, prestará el contexto para coordinar acciones con el Programa Especial de Emergencia Educativa de la Dirección.

“Entre los objetivos del programa se encuentra el de ejecutar acciones tendientes a restablecer la seguridad y las condiciones de funcionalidad y habitabilidad de los edificios escolares y del suministro de los servicios básicos de electricidad, gas, agua y sanitarios”, dice el borrador de documento.

Otra de las fuentes de recursos será nacional, por la ley de Financiamiento Educativo.

Después de firmar el convenio, cada municipio podrá obtener asistencia financiera “destinada al financiamiento de obras prioritarias en materia de infraestructura escolar y gastos derivados, para el funcionamiento y mantenimiento de establecimientos educativos de gestión estatal, incluyendo la adquisición y contratación de obras, bienes y servicios que resulten esenciales, que serán definidas en las actas complementarias” que se firmarán.

En la Dirección de Escuelas insistieron en que la prioridad uno es reparar las escuelas cuando hay riesgo de que no comiencen las clases. Agregaron que los distritos que están peor son La Plata, Berazategui y Quilmes. Y aclararon que las actas complementarias de cada convenio marco servirán para determinar cómo siguen adelante las obras en todos los niveles, del primario a los profesorados, pasando por las escuelas medias, luego de haber conjugado la situación de peligro. La Gobernación dice haber registrado, además, que el 77 por ciento de las obras programadas durante la gestión de Vidal estaba parado ya en los últimos meses de la gobernadora cambiemita.

“Les vamos a pedir a los intendentes que presenten la documentación porque también ellos saben qué obras hay que reactivar o qué obras hay que empezar”, fue otra de las explicaciones recogidas. “El criterio será una planificación educativa y no solo de obras. Hay que pensar en una programación que tome en cuenta la política integral. Por ejemplo, saber dónde hay superpoblación y qué es necesario hacer. O en qué lugar hay vacantes insatisfechas. O, si cambian los proyectos educativos, dónde hay que adecuar escuelas. O en qué lugar faltan insumos básicos y en qué lugar consideran necesario construir un laboratorio.”

Los arreglos en infraestructura fueron planteados también por el Frente de Unidad Docente Bonaerense que integran los sindicatos Suteba, FEB, Udocba, Sadop y Amet. Tras cuatro años sin entrar a la casa de gobierno de la provincia, el 26 de diciembre fueron recibidos por Kicillof, Vila y el jefe de Gabinete de la Gobernación, Carlos Bianco. Quedaron en participar en las sugerencias y en el seguimiento de la infraestructura y en comenzar la discusión paritaria ya en enero para evitar dilaciones en el comienzo de clases. Las obras de infraestructura fueron siempre parte de la discusión paritaria, que no solo incluye los salarios docentes, y se convirtieron en un tema aún más sensible después de las muertes en Moreno.

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