La Fiscalía Regional duplicó la cantidad de juicios orales, con 48 procesos en 2016, en comparación con el año anterior. Sin embargo, y pese a las críticas tanto del sector político como ciudadano, los juicios abreviados siguen al tope: se realizaron mil en el mismo período. Se trata de un acuerdo condenatorio entre las partes, que debe ser avalado por un juez y por el propio imputado. Los datos parten del último informe de gestión del fiscal regional Jorge Baclini, quien aparece como el candidato más fuerte para ocupar el cargo de fiscal general de Santa Fe que dejará Julio De Olazábal. Además, el escrito proyecta que este 2017 "deberían subir entre un 10 a 15%" los abreviados; y se espera que los orales crezcan entre 15 a 20%. "Se promulgaron resoluciones que generan un control más exigente en los procesos abreviados con la finalidad de potenciar los juicios orales sobre todo en los casos de delitos graves", aseguran sobre lo que se anunció como el espíritu del nuevo sistema penal en la provincia, que cumplió tres años.

Entre otros datos, se indica que durante 2016, la Fiscalía Regional Rosario recibió 12 por ciento menos denuncias que en 2015. En la ciudad de Rosario, ese porcentaje alcanza el 15 por ciento menos (150 mil denuncias en 2015; 127 mil, en 2016). Entre archivos y desestimaciones por delitos menores (extravío de cheques que se recuperan, lesiones en accidente de tránsito, entre otras), el neto a investigar es de 37.309 causas, del año pasado. En el mismo período, se realizaron unas 8.700 audiencias orales, en las diferentes partes del proceso.

Se trata de información elaborada para el último año de gestión de Baclini, quien el mes próximo dejará paso a un nuevo fiscal regional, por otros seis años. "Me voy satisfecho porque el primer paso se dio. Ahora quienes vienen deben tomar la posta para proyectar una continuación con sus propias particularidades, pero dando ya pasos sobre una estructura consolidada para perfeccionarla, con gran progresión y evolución, consenso social y político que ha marcado paso firme en su andar", expresa el funcionario en el escrito. Es que a Baclini le tocó proyectar y encarar el nuevo sistema procesal penal en Rosario y la región, con varios inconvenientes que hasta ahora (a tres años de la vigencia del sistema) se sostienen, como la "insuficiencia" de fiscales y empleados.

"Hubo y hay muchas críticas, constructivas y destructivas. Las primeras las hemos escuchado y procurado solucionar los acertados planteos que se hacían. Mis deseos son siempre auspiciosos y optimistas. Vamos por más, por un MPA que respetando las garantías impulse las persecución penal eficaz, eficiente y efectiva", propuso para el próximo fiscal que ocupará el cargo, que se debate entre Adrián Spelta, Miguel Moreno y Patricio Serjal.

Entre los problemas que detalla el informe aparece como uno de los puntos principales ‑‑además de la necesidad de crear más cargos de fiscales, como publicó este diario días atrás‑‑ la protección a las víctimas y a los testigos. "Sigue siendo una situación sumamente problemática por la gravedad de los delitos y las situaciones de riesgo. La sanción de la ley N° 13.494 de Programa de protección y acompañamiento de testigos y víctimas, fue un paso normativo que se venía reclamando y ahora se viene apoyando su implementación, desde el Minsterio de Jusitica y Derechos Humanos; de un grupo de trabajo que tenga la capacidad e idoneidad para cumplir estas labores. Mientras tanto se continúa solicitando protección de testigos a fuerzas federales a través del Ministerio de Seguridad y de Justicia de la Nación, con los cuales está próximo a celebrarse un convenio".

  • Homicidios: "Durante los últimos años se aprecia una merma importante en la cantidad de homicidios dolosos lo que puede atribuirse al incremento de las tareas de prevención por parte de la policía, pero también por la optimización de las labores investigativas de Unidad Especial y la PDI, lográndose objetivos claves como el desbaratamiento de organizaciones criminales que actuaban en la ciudad de Rosario e impidiendo su expansión", expresa el informe.

    En este caso, se destaca "un aumento considerable en el número de juicios orales durante el año 2016", para el caso de los homicidios: mientras en 2015 se desarrollaron 6 juicios orales por homicidios; en 2016 fueron 18. Cuatro de estos procesos finalizaron con pena de prisión perpetua. Hubo 22 abreviados.
     
  • Violencia contra la mujer: El informe detalla que "para focalizar adecuadamente la especialidad y dar un adecuado trato a la víctima, la oficina comenzó a funcionar bajo la órbita de la Unidad Fiscal Especial de Delitos contra la Integridad Sexual". Actualmente, cuenta con dos fiscales adjuntos, una secretaria de gestión administrativa y procesal y un grupo de trabajo de empleados y pasantes". Además, destacaron que "se elaboró de una guía de actuación aplicable a la temática, con aportes de varios sectores". También, el personal fue capacitado en la temática "con la idea de generar ámbitos adecuados". Hubo 39 juicios abreviados y dos orales. Se investigan unas 3 mil denuncias.
     
  • Delitos sexuales: cerró con 45 abreviados y cuatro orales. La cifran negra aún preocupa porque ronda el 90 por ciento. Ingresaron 1.021 casos en 2016.
     
  • Violencia y Corrupción Institucional: como novedad, la unidad comenzó a realizar inspecciones periódicas a las comisarías de la Unidad Regional II, "con el objeto de verificar las actuaciones pendientes, los efectos secuestrados y la cantidad de detenidos". Se trata de la unidad especializada para investigar al personal de las fuerzas de seguridad. En 2016 tuvo 7 juicios abreviados.
     
  • Investigación y juicio: la unidad se divide en tres fiscalías diferentes. En total, realizaron 340 abreviados y siete juicios orales.
     
  • Flagrancia y turno: en 2016 no realizaron juicios orales; pero sí, 339 procesos abreviados.
     
  • Delitos Económicos y Complejos: la unidad no cerró juicios abreviados y en el único juicio oral que presentó fueron condenados policías de la Seccional 19ª, por delitos cometidos como funcionarios públicos.