La cuarentena obligatoria para evitar la propagación del coronavirus no impedirá la preservación de la memoria histórica. Si bien no puede haber marchas, una buena forma de recordar a las víctimas del terrorismo de Estado es participando de algunas de las actividades que se están proponiendo para la Semana de la Memoria, sin violar el aislamiento. La Televisión Pública es consciente de eso y organizó el ciclo “Diez documentales por la Memoria”, que exponen cómo el cine documental argentino ha narrado con solvencia los acontecimientos más tristes de la historia argentina, pero también las historias de lucha y de resistencia colectiva. Como parte de la programación especial por la Semana de Memoria, Verdad y Justicia, la TV Pública emitirá los diez trabajos audiovisuales desde este lunes hasta el próximo domingo inclusive. Desde distintas miradas y ejes temáticos, estos documentales están entrelazados por la consigna irrenunciable de no olvidar.

Este lunes a las 9 se emitirá Margarita no es una flor, de Cecilia Fiel (2013). Uno de los hechos más horrorosos que los represores realizaron en el interior del país durante la dictadura cívico-militar fue lo que se conoce históricamente como la Masacre de Margarita Belén. En la madrugada del 13 de diciembre de 1976, fuerzas del Ejército fusilaron a 22 militantes peronistas en el pueblo chaqueño bautizado con ese nombre y varios de los cuerpos fueron enterrados clandestinamente en el cementerio de Resistencia, aunque de otros todavía se desconoce el destino preciso. Como solían enmascarar sus atrocidades, los genocidas no tardaron en presentar la masacre como un enfrentamiento entre militares y guerrilleros. Con el tiempo, ya en democracia, hubo un juicio: en mayo de 2011, ocho represores que participaron de la masacre fueron condenados a cadena perpetua. Fiel decidió contar esta historia reconstruyendo la vida de una de las militantes asesinadas.

Este lunes a las 14 también se podrá ver El (im) posible olvido (2016), de Andrés Habegger. El film es un trabajo profundamente personal del realizador, en el que por primera vez utiliza su propia voz en off para armar el rompecabezas de la desaparición de su padre y para conocer parte de su historia. Y a tal punto es personal que, en determinados momentos, Habegger se quiebra cuando le comentan algún recuerdo de su papá. Durante 1978, Norberto Habegger era periodista y militante de la organización armada Montoneros y vivía clandestinamente en la Argentina, en medio de la dictadura cívico-militar. Andrés, su hijo, tenía por entonces nueve años y vivía exiliado en México con su madre desde 1977. En julio de 1978, el padre de Andrés los fue a visitar a México DF. De allí viajó a Río de Janeiro (Brasil) y desapareció. Lo secuestraron en un operativo conjunto militar argentino y brasileño como parte del Plan Cóndor. En El (im) posible olvido, el cineasta también recurre a grabaciones viejas y recupera parte de unos diarios infantiles que comenzó a escribirlos cuando tenía nueve años, más precisamente dos meses antes de la desaparición de su padre. Luego del viaje y del secuestro de Norberto, el niño Andrés de aquel momento dejó de escribir. Pero el cineasta conserva dos diarios personales, de los cuales lee algunos fragmentos en el film.

El martes a las 9 se verá Buscadores de identidades robadas (2013), de Miguel Rodríguez Arias. Investigador del discurso televisivo y licenciado en Psicología, Rodríguez Arias encaró un trabajo sumamente necesario que demuestra que el cine puede funcionar como una correa de transmisión de la historia. Su documental busca desentrañar cómo reaccionó un grupo de profesionales frente al terrorismo de Estado y cómo, a través de la ciencia, se podía llegar a la verdad y colaborar con la Justicia, vinculándola con los derechos humanos. El film narra la historia del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), surgido en 1984, cuando la democracia era incipiente y cuando todavía lo sucedido durante la dictadura cívico-militar no estaba tan asimilado por la sociedad.

A las 10.30 será el turno de Huellas de un siglo: 24 de marzo, golpe a los trabajadores, donde Gustavo Fontán enfoca en Atilio López, René Salamanca y Agustín Tosco, dirigentes sindicales de la rama más combativa del movimiento obrero. Ninguno de los tres hoy está con vida. El documental narra el plan de aniquilamiento sobre los trabajadores que se inició con el último golpe de Estado. A las 14 está previsto otro documental de Rodríguez Arias: El Nüremberg argentino (2004). El Juicio a las Juntas Militares fue el acontecimiento más emblemático del retorno de la democracia y reavivó la esperanza de justicia en el país, después del terrorismo de Estado implementado por la dictadura. Rodríguez Arias decidió realizar este documental basado en las imágenes registradas por el entonces ATC de aquel acontecimiento histórico que, en su momento, sólo fueron difundidas en pequeños fragmentos y sin audio por el canal público. El Nüremberg argentino cuenta con el testimonio de seis sobrevivientes de los centros clandestinos de detención, que se combinan con imágenes de alto impacto emotivo de aquella época en que los máximos responsables del terrorismo de Estado se sentaron por primera vez en el banquillo. A las 15.30, está programado otro film de Fontán, Huellas de un siglo: Madres, la Primera Ronda, que narra cómo fue el comienzo de la lucha de las Madres y cómo era resistir en la dictadura más sangrienta de la historia argentina.

El sábado 28, a las 16.30, se podrá ver otro documental sobre el Equipo Argentino de Antropología Forense: La memoria de los huesos, de Facundo Beraudi (2017). Y a las 18 será el turno de Calles de la Memoria, de Carmen Guarini. Si hay algo que distingue a la filmografía de esta antropóloga y documentalista es su permanente compromiso con la memoria, tema que fue indagando en sus diversas modalidades a lo largo de su extensa trayectoria cinematográfica. Calles de la memoria nació como consecuencia de un taller de cine que la propia Guarini brindó a estudiantes extranjeros. Les propuso trabajar sobre las baldosas artísticas que se instalan en las veredas de la ciudad para recordar a los desaparecidos durante la dictadura cívico-militar.

El domingo 29 a las 16.30 se emitirá El mensajero, la historia de Robert Cox y el Buenos Aires Herald, dirigido por Jayson McNamara (2019). El documental relata la historia de vida del periodista británico, cuyo trabajo como director del diario de habla inglesa The Buenos Aires Herald alertó al mundo sobre los graves crímenes que cometía la dictadura cívico-militar argentina. A las 19 finalizará el ciclo con Disculpas por la demora, de Daniel Burak y Shlomo Slutzky (2018). Samuel Leonardo Slutzky fue un reputado médico platense y militante peronista, preso político entre 1968 y 1973 y desaparecido en 1977. Su hijo relata parte de la historia familiar y una investigación de su apellido lo lleva a terrenos desconocidos.