Vivir fuera de la ciudad 

Valles Calchaquíes: colecta para ayudar a mujeres travestis trans 

Son más de 30 mujeres que desempeñan oficios independientes y que con el actual contexto de aislamiento social preventivo debieron parar sus actividades. 
Imagen: Gentileza de Fernando Cata Carrizo

Marce Butierrez, investigadorx y tesista de grado de la licenciatura de antropología de la Universidad Nacional de Salta, gestó una colecta virtual y solidaria para ayudar económicamente a las mujeres travestis trans de los Valles Calchaquíes de las provincias de Salta y Catamarca. La iniciativa, que contó con el aval de las mujeres, beneficiaría a más de 30 personas que desempeñan oficios independientes y que, con el actual contexto de aislamiento social y preventivo, debieron parar sus actividades. Se trata de uno de los colectivos más vulnerados históricamente. 

Butierrez contó a Salta/12 que la propuesta surge “por la preocupación de las mismas mujeres del Valle”. Relató que cuando se conocieron las precauciones nacionales por el nuevo virus Covid-19, “muchas me escribieron con dudas de lo que estaba pasando y sobre todo, de lo que iba a pasar. A medida que avanzaba, había mayor preocupación”. 

Ante la emergencia sanitaria, social y económica en el país, la primera acción que realizaron desde el colectivo de los Valles fue “empadronar a todas en el Plan hacemos futuro” impulsado por el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación. No obstante, Butierrez dijo que no saben "muy bien en qué tiempo se conocerán las medidas” para las empadronadas.

Por ello, entre todas acordaron impulsar la colecta. “La idea es sumar un fondo e ir priorizando los casos que sean urgentes", explicó. "Hay una chica de Cachi que está internada con peritonitis en el hospital San Bernardo, su familia no la acompaña y sus amigas están en Cachi”, dijo Butierrez, quien la acompaña y asiste.

Son más de 30 mujeres travestis trans las que viven en las localidades de Cachi, Cafayate, Animaná y San Carlos en la provincia de Salta, y en la localidad de Santa María del Valle de Catamarca, en la provincia limítrofe. Butierrez se traslada a cada lugar desde hace más de tres años cuando decidió investigar sobre las prácticas de movilidad y las experiencias de vida de las mujeres trans y travestis del Valle Calchaquí.

La colecta virtual atendió a las precauciones sanitarias, a la distancia geográfica que implica llegar a las localidades y a la manera más transparente de contar con un fondo común que permita luego seguir los movimientos de cada acción. 

La mayoría de las mujeres “trabajan por cuenta propia en empleos informales u oficios tradicionalmente vinculados al universo de lo 'femenino'. Son peluqueras, modistas, organizadoras de eventos, decoradoras, artesanas, comerciantes, enfermeras o cuidadoras, trabajadoras domésticas”, se lee en la web creada para impulsar los donativos.  

Le investigadorx, sostuvo que en la mayoría de los casos, muchas “dependen de su laburo día a día”. Algunas superan los 50 años, lo que las coloca en el grupo de riesgo, viven solas debido al rechazo familiar o se encuentran a cargo del cuidado de sus padres. “También hay varias compañeras con problemas de salud”, expresó.

En contracara, también manifestó que “algunas compañeras están en los pueblos y son parte de la comunidad. Añadió que “están integradas a la vida en los Valles, son queridas, pero son vistas como la cosa rara dentro de los pueblos”.

La colecta lleva el nombre de “Trans y travesti del Valle Calchaquí” y las donaciones se recibirán a través de una cuenta de Mercado Pago. Para más información pueden dirigirse a: https://butierrezmarce.wixsite.com/transvalles/donar .  Allí se detallan las donaciones que van desde $100 a $500. También está el número 3874743668 para realizar cualquier tipo de consulta.

Vivir lejos de la ciudad

Para le estudiante, es necesario que “se empiece a pensar en que las travestis y las trans hemos sido históricamente aisladas de la sociedad”. Aseguró que lo que se está viviendo ahora “es un poco lo que les pasa a las travestis, a las trans, a las lesbianas y a todas las disidencias sexuales. El estar aisladas del resto”.

Además, dijo que el hecho de que estas personas no vivan en la ciudad, “hace que no estén cerca de las organizaciones y las referentes” del colectivo. “En la ciudad las chicas tienen contacto inmediato, pero las del interior no están del todo organizadas”, agregó.

Indicó que más allá del aislamiento físico que se está viviendo, aún se pueden sostener “redes de contención comunitaria”. Instó a que la iniciativa pueda replicarse y existan otras experiencias en la provincia y el país.

La iniciativa también tiene que ver con “la apuesta de la investigación acción”, sostuvo: “No solamente voy al campo a recolectar historias sino que hay un compromiso para estar en todo momento”. 

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