Definiciones del Presidente ante el principio del fin del aislamiento

Coronavirus: la "flexibilización" de la cuarentena

Esta mañana, Alberto Fernández criticó "la dureza" de los bancos y elogió el accionar del sindicalismo. Descartó renuncias. La vuelta a la normalidad será "paulatina y cuidadosa", anticipó.

El presidente Alberto Fernández dijo esta mañana que "salir de la cuarentena tiene que ser una cosa muy cuidada". Criticó "la dureza de algunos bancos" y elogió el accionar del sindicalismo. Descartó renuncias de parte de funcionarios.

Flexibilización del aislamiento

La salida de la cuarentena se gestará de manera paulatina desde el lunes 13, aunque aclaró el Presidente: "Esto es un día a día". La vuelta a la normalidad será "muy cuidadosa", y algunos sectores y actividades continuarán con la cuarentena más allá de esa fecha: las clases en las escuelas, adultos mayores, administración pública. 

"Estamos evaluando la posibilidad de flexibilizar el aislamiento, no levantarlo, y permitir que de a poco algunas otras actividades vuelvan a operar. Pero seguramente los chicos seguirán sin ir al colegio", manifestó Fernández. Al ser consultado sobre qué ocurrirá con el ciclo lectivo de este año, dijo: "Para recuperarlo tenemos tiempo porque siempre digo que no es muy importante si un chico termina el primario tres meses antes o tres meses después". El proceso de flexibilización es estudiado con la Cámara de Comercio, la CGT, la UIA y epidemiólogos.

"Lo que sí veo es que las escuelas han generado un sistema de tareas y educación a distancia por internet que no está funcionando mal", consideró el jefe de Estado y agregó: "Con las tareas los chicos siguen el proceso educativo, aunque a otro ritmo".

El mayor canal de transmisión es "el servicio de transporte público", por lo que habrá que ver cómo se organiza el regreso al trabajo. Se analiza de qué manera resolver "el tema del comercio", uno de los sectores "más lastimados".

El desborde en los bancos

"Espero que en esta instancia (los bancos) entiendan y le presten dinero a las empresas para que se mantengan en pie. Desde el Gobierno hemos hecho todo lo pudimos", dijo el jefe de Estado. "Tengo la impresión de que, evidentemente, alguien hizo mal las cosas. No cabe ninguna duda y por eso mi malestar": con estas palabras se refirió al desborde en los bancos que se generó ayer.

"Estoy preocupado, enojado, molesto. Llevamos adelante una cuarentena en un momento muy difícil y necesito que todos entiendan que no debemos relajarnos ya que nos está yendo muy bien y estamos logrando bajar la velocidad" de los contagios, sostuvo. "Ayer se mezclaron varias cosas. Se mezcló la gente que cobra AUH y recibe la ayuda especial, con personas que no habían cobrado la jubilación, vieron el banco abierto y fueron a cobrarla. Nadie preveía que iban a aparecer todos esos jubilados que no habían cobrado o que habían cobrado en parte", dijo.

En ese marco, expresó: "Cuando vi lo que había pasado ayer, dije 'pucha', todo este esfuerzo lo ponemos en peligro. Lo importante es que todos tengamos en cuenta la importancia de cumplir la cuarentena".

El rol del sindicalismo

Volvió a elogiar el accionar del sindicalismo argentino frente a la pandemia, al destacar que ayer la CGT "puso a disposición de todos los argentinos sus sanatorios, campings y hoteles" y remarcó que "es un sistema que no está en otro lugar del mundo".

"El sistema sindical de Argentina hizo que el país tenga un sistema de salud en situaciones como ésta para poder hacerle frente y debemos estar agradecidos", concluyó. Por otra parte, sentenció que le parece "un acto demagógico" el reclamo de donación de sueldos de funcionarios públicos y destacó que en su Gobierno no tiene "a nadie robando plata, ñoqui o recibiendo sobres por izquierda". Sentenció: "No me vengan con esas cosas, después nos llaman populistas a nosotros".

"Los argentinos no tienen un Presidente que trabaja una semana y se toma dos de vacaciones", dijo, y agregó: "Tengo funcionarios que no tienen fortunas, cuentas en el exterior, bienes o empresas". 

El pico del coronavirus y la salida de la cuarentena

El pico del avance del coronavirus se espera para mayo, "el peor mes", advirtió el Presidente en sus declaraciones a Radio Mitre, y reconoció que "ciertas actividades" sufrirán más la salida de la cuarentena: fútbol, cine, teatro.

Respecto del fútbol, opinó que "sin espectadores se puede ir flexibilizando poco a poco". En este sentido, afirmó que "con espectadores, es imposible" el regreso a la actividad de las distintas categorías, ya que los estadios serían un posible foco de contagio.

El plan frente a la deuda

En otro pasaje de sus declaraciones, indicó que el plan del Gobierno frente a la deuda continúa "en pie" y que se hará "una propuesta sensata" que se pueda cumplir, y que a la vez no signifique "postergar a los argentinos". Recordó: "Con este tema de la pandemia (del coronavirus) pusimos 380.000 millones de pesos para los empresarios y para mantener el trabajo. También hemos hecho un auxilio económico de 120 mil millones de pesos" en lo social.

"No me interesa si la Argentina entre en default, aunque me gustaría que no entre en default. Pero todos debemos comprender los tiempos en que vivimos. Nosotros seguimos con nuestra lógica de no endeudarnos con el FMI", concluyó.

Finalmente, advirtió que la situación de Brasil frente al coronavirus "es un peligro exponencial" y consideró que "seguir pensando que la voluntad divina nos va a salvar es ir por mal camino".

"Un riesgo para la salud"

"Los jubilados y los hermanos más necesitados son nuestra prioridad. En medio de una pandemia, cobrar una jubilación o un beneficio del Estado no puede convertirse en un riesgo para la salud. Eso es inadmisible. Ya ordené a los responsables que no vuelva a repetirse lo de hoy". Así empieza el texto que Alberto Fernández difundió en la noche del viernes en sus redes sociales. 

El "riesgo para la salud" del que habla es la aglomeración desatada en la mañana del viernes frente a las sucursales bancarias donde los jubilados y beneficiarios de la AUH ("hermanos más necesitados") se apiñaron para intentar cobrar sus haberes, en el caso de jubilados y pensionados, y los 10.000 pesos del Ingreso Familiar de Emergencia los demás.

Ese riesgo no necesita demasiadas explicaciones en medio del aislamiento destinado a frenar los contagios de coronavirus. Pero la mención a los "responsables" seguramente es el sayo que les cabe a los titulares del Banco Central, Miguel Pesce, y de la Anses, Alejandro Vanoli, las dos principales instituciones comprometidas con el diseño de la operación. 

Aunque está claro que, en una mirada más abarcativa, también están alcanzados los bancos, las autoridades políticas de cada uno de los territorios (que no previeron medidas de organización, asistencia y control) y hasta las fuerzas de seguridad que se vieron desbordadas por la concurrencia. Quizás también roza a los trabajadores bancarios y sus organizaciones sindicales.  

Durante todo el día la oposición apuntó contra los dos primero, Pesce y Vanoli, y hasta hubo quienes exigieron sus renuncias. El Presidente aceptó las críticas pero no las llevó a ese extremo y ni siquiera cargó demasiado las tintas contra ellos. El nuevo rumbo elegido se terminó de diseñar en una reunión donde los dos participaron.

"Al margen de ello --siguió Alberto ya mirando hacia adelante--, pedí la colaboración de los intendentes y sus policías para preservar el orden. A ustedes les ruego respetar el cronograma de pagos previsto. Mañana los bancos pagarán entre las 10 y las 17 solo a jubilados y pensionados cuyos documentos terminan en 0 y 1." 

Reforzaba así las instrucciones para el pago ya difundidas por el Banco Central, consciente de que de su estricto cumplimiento depende que la aglomeración no se repita. En todo caso, los funcionarios políticos locales y sus policías tendrán que madrugar para ordenar el operativo si este amenaza con descontrolarse otra vez.

Para terminar volvió a insistir sobre los ejes de la política de aislamiento elegida por su gobierno, por ahora con amplio respaldo, para enfrentar a la pandemia. "Seguir respetando la cuarentena y preservar la distancia en el espacio público es una obligación que tenemos. Nuestros mayores adultos son quienes enfrentan un riesgo mayor. Es nuestro deber cuidarlos y protegerlos. Exigiré que nadie los descuide. Cuidémonos y cuidemos al otro."

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