Música: lo nuevo de Barda

Nuevas percepciones musicales 

El nuevo compilado de Fértil Discos curado por la inquieta constructora de música electrónica orgánica Barda se llama Sílice. Reúne 13 tracks de productores trans, no binaries y mujeres cis.
Barda, curadora de "Sílice" y participante con el track "Qanun", 
armando la pista pre-COVID-19.Barda, curadora de "Sílice" y participante con el track "Qanun", 
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armando la pista pre-COVID-19.Barda, curadora de "Sílice" y participante con el track "Qanun", 
armando la pista pre-COVID-19.Barda, curadora de "Sílice" y participante con el track "Qanun", 
armando la pista pre-COVID-19.
Barda, curadora de "Sílice" y participante con el track "Qanun", armando la pista pre-COVID-19. 
Imagen: Patricio Stuarts.

CUESTIÓN DE GÉNEROS

"La memoria que prevalece se reiventará eternamente", canta el dúo chica-chica que responde al nombre de Bienvenidos a La Computadora en uno de los tracks de este compilado. Y este postulado parece marcar el espíritu de este trabajo que reúne artistas en su mayoría latinoamericanos, pero también de otras latitudes, con diversidad de ritmos, estilos y paisajes. Siempre en clave productoras electrónicas. Es decir que con herramientas tecnológicas a disposición, como podría ser una DAW (plataforma de manipulación de audio digital que puede funcionar en una computadora hogareña) realizan piezas musicales que casi siempre se involucran de lleno en una situación de danza explícita como en el track house, entre balcánico y balear, "La tirana" de la chilena Carla Valenti, con esos vientos repetidos en variedad de frases musicales a las que un cuerpo humano simplemente no puede resistirse. Pero no sólo música explícitamente bailable presenta el compilado en cuestión. Encontraremos, entonces, todo tipo de femineidades detrás del monitor, de las teclas y de las perillas. Barda, la incansable productora musical a cargo de la curaduría del proyecto, al ser consultada por el recorte de género que plantea como premisa este compilado, declara: "Como colaboradora de Fértil Discos yo venía notando que un 90% de la música que llega al sello es producida por hombres cis." Según ella esto es algo que ocurre en la mayoría de los sellos de música electrónica a nivel mundial. Ante esa premisa de la realidad es que decide entonces lanzar una convocatoria dirigida sólo a mujeres y no binaries.

Ilustración del compilado a cargo de Alilén. DGráfico: Agos Bruera. 


Más que aclarado el panorama del cupo humano solicitado en la convocatoria del disco que nos ocupa, cabe destacar que el compilado con un oído puesto en las femineidades representa un quiebre en el catálogo del sello que lo publica. Si bien la impronta folclórica que lo representa está presente, "Sílice" presenta un panorama mucho más variado de géneros y subgéneros dentro de la música electrónica queer contemporánea respecto a lo que Fertil solía tenernos acostumbradxs. Al preguntarnos: ¿Qué es sílice?, una vez más la curadora nos dice: "Es un estado, un compuesto o la imagen de un cristal que podrían ser muchísimos diferentes." Ante una respuesta un tanto abstracta, agrega: "No hay un nombramiento a disidencias, pero podría haberlo. Si bien, lo que no se nombra no existe, en este compilado la prioridad son los géneros que no predominan en la escena electrónica mundial.", y en esta última línea no se estaría hablando precisamente de géneros musicales.

FACETAS DEL SÍLICE

El disco abre con el increíble track entre ambient y vocal del artista no binario Numa Gama llamado "Canto Da Desbinarização", sí: "Canto de desbinarización": una voz andrógina en su materialidad nos invita a viajar por fraseos que nos recuerdan a artistas clásicas brasileñas como podrían ser Gal Costa o Maria Bethânia pero con una impronta mucho más calma, sin estridencias ni apasionamientos exagerados, más cercanos al ambiente de una pista de baile suave, o al menos a la sensación de una. En conversación con la revista Chill Music respecto a su proceso compositivo Numa declara: "Como productor nómade, trato de dejar que el entorno me influya en lo que estoy haciendo, y me gusta comenzar todo desde cero.", también aclara que le gusta perderse mucho en lo que suena en su cabeza antes de tocar una sola nota. Además del efectivo e híbrido reggae-dub "Qanun" con el que se despacha la propia curadora en el compilado, hay otras tantas presencias argentinas en el mismo: el debut como productora de la DJ Mica Towers con un track percusivo a pleno tribal house llamado "Mar" y las antes nombradas Bienvenidos a La Computadora con "Pachamama", además de DJ Karen y Bicho. 

Comentario aparte merecen las locales Lola Bhajan y Enano Malhecho que, con su track "ChicoAna", no dejan de sorprender con el canto andino sockeante de Lola en primer plano sobre las bases electrónicas industriales y oscuras de Enano. Desde Nicaragüa: Naoba, autopercibidx no binarix y de género fluido, aporta un track enérgico lleno de onomatopeyas humanas que parecen imitar animales de todo tipo y cuyo título está en idioma náhuatl: "Oselotl", algo así como zoología. También desde Brasil, Luïza Luz, nos acerca un track con nombre en inglés, en el que canta gran parte en portugués. En su tipo de emisión vocal recuerda poderosamente a una Lætitia Sadier al mando de los Stereolab de fines de los 90s. La productora Tehanu desde Turquía y la también bailarina local Bicho nos presentan en sus respectivos tracks la faceta menos plástica y más orgánica del compilado, alineándose con trabajos anteriores publicados por el sello. Sin dudas, los tracks más personales en este contexto son los de la colombiana Paula Garcés y sobre todo el de la uruguaya Phoro, ambos podrían pensarse como un house distópico que en el último caso, el del track "Visita Violeta", recuerda a los clásicos de Detroit: Drexciya. Un compilado ecléctico con una mirada local, situada en el presente pero que parece intentar leer las pistas del futuro. Para dar play y bailar en casa. Bienvenidxs a "Sílice".

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