Se trata del ex policía Eduardo Ramallo

Coronavirus: murió otro represor y ya suman 4 los fallecidos

Integró la patota de la Brigada de Investigaciones durante la última dictadura cívico militar y aguardaba ser sometido a juicio por los delitos de lesa humanidad que cometió entonces.
Un ex policía que integró la patota de la Brigada de Investigaciones durante la última dictadura cívico militar y que aguardaba ser sometido a juicio por los delitos de lesa humanidad cometió entonces, falleció de coronavirus.Un ex policía que integró la patota de la Brigada de Investigaciones durante la última dictadura cívico militar y que aguardaba ser sometido a juicio por los delitos de lesa humanidad cometió entonces, falleció de coronavirus.Un ex policía que integró la patota de la Brigada de Investigaciones durante la última dictadura cívico militar y que aguardaba ser sometido a juicio por los delitos de lesa humanidad cometió entonces, falleció de coronavirus.Un ex policía que integró la patota de la Brigada de Investigaciones durante la última dictadura cívico militar y que aguardaba ser sometido a juicio por los delitos de lesa humanidad cometió entonces, falleció de coronavirus.Un ex policía que integró la patota de la Brigada de Investigaciones durante la última dictadura cívico militar y que aguardaba ser sometido a juicio por los delitos de lesa humanidad cometió entonces, falleció de coronavirus.
Un ex policía que integró la patota de la Brigada de Investigaciones durante la última dictadura cívico militar y que aguardaba ser sometido a juicio por los delitos de lesa humanidad cometió entonces, falleció de coronavirus. 
Imagen: Télam

Un ex policía que integró la patota de la Brigada de Investigaciones durante la última dictadura cívico militar y que aguardaba ser sometido a juicio por los delitos de lesa humanidad cometió entonces, falleció de coronavirus. Con él, ya son cuatro los represores que murieron tras contraer la enfermedad intramuros . Dos de ellos, sin condena.

Se trata de Carlos Ramallo, quien cumplía prisión preventiva en el penal de Ezeiza pero fue trasladado a la unidad penitenciaria que funciona en el Hospital Muñiz al haber contraído covid-19 en la cárcel, donde compartía pabellón con otros represores que también resultaron positivos de la enfermedad, como Miguel Osvaldo Etchecolatz .

Ramallo, que tenía 67 años, era ex policía y había integrado la Brigada de Investigaciones de Lanús. Había sido investigado y aguardaba juicio acusado de ser autor mediato de un operativo en el que, en marzo de 1977, policías y militares rodearon y balearon una casa en el barrio San José de Almirante Brown, al sur del Conurbano Bonaerense, asesinaron a un grupo de militantes que allí vivía y se apropiaron de los tres hijos de una de las víctimas. Vicenta Orrego, María Florencia Ruibal y José Luis Alvarenga fallecieron tras el operativo ilegal. Los tres hijos de Vicenta, Alejandro, María Ester y Carlos Ramírez, tenían 2, 4 y 5 años. Fueron apropiados y, con la actuación del personal del Tribunal de Menores Nº1 de Lomas de Zamora, alojados en la institución Pequeño Hogar de Belén, de Banfield, en donde sufrieron malos tratos y abusos sexuales hasta 1983.

Ambas causas, la que tenía como objetivo el operativo y las muertes de los militantes, y la de la apropiación de los hijos de Orrego, fueron unificadas a fines de 2019. El juicio por ambas, en el que además de Ramírez estarán sentados ante el Tribunal Oral Federal de La Plata el ex ministro de Gobierno bonaerense, Jaime Smart; el ex director de Investigaciones de la Policía provincial, Miguel Osvaldo Etchecolatz; el ex jefe del centro clandestino de detención Pozo de Banfield, Miguel Wolk; el ex jefe de la Brigada de Lanús Bruno Trevisán, y otros siete ex policías --Ramallo era el octavo-- estaba previsto para el mes que viene.

Con Ramallo son cuatro los represores que fallecen tras haber contraído la enfermedad en diferentes cárceles del país, mientras que los casos positivos entre este grupo se cuentan de a decenas. A mediados de la semana pasada se supo que Etchecolatz y el genocida de la Esma Jorge “Tigre” Acosta, también tienen la enfermedad. Ramallo y Ramón Velasco, otro ex integrante de la Bonaerense acusado de ser uno de los asesinos del militante de la Juventud Universitaria Peronista Horacio “Chupete” Beavides, en La Plata, murieron sin llegar a ser condenados. Velasco al igual que Juan Domingo Salerno y Edeberto González de la Vega, cumplía encierro en la cárcel vip que funciona en Campo de Mayo, y que aloja exclusivamente a presos condenados e investigados por cometer delitos de lesa humanidad. 

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