Desaceleración de precios. En siete meses, subieron 15,8%

La inflación en julio fue del 1,9%

Los alimentos aumentaron 1,3% en promedio, pero con una suba mayor en carnes y derivados, de hasta el 5,5%. Equipos electrónicos y electrodomésticos tuvieron el mayor aumento.
Los equipos electrónicos registraron las subas más altas del IPCLos equipos electrónicos registraron las subas más altas del IPCLos equipos electrónicos registraron las subas más altas del IPCLos equipos electrónicos registraron las subas más altas del IPCLos equipos electrónicos registraron las subas más altas del IPC
Los equipos electrónicos registraron las subas más altas del IPC 
Imagen: Leandro Teysseire

La inflación de julio se ubicó en el 1,9 por ciento, informó este jueves el Indec. El dato está por debajo de la variación de junio con respecto a mayo, que fue del 2,2 por ciento, aunque quedó por encima de los valores de mayo y abril, ambos con el 1,5 por ciento. En siete meses, la suba de los precios acumula un 15,8 por ciento, mientras que en la comparación interanual, la inflación de julio se ubica en el 42,4 por ciento.

A esta altura del año pasado, la inflación en siete meses era del 25,1 por ciento, diez puntos más que la actual, mientras que en el período enero-julio de 2018 fue del 19,6 por ciento. 

La desaceleración en la inflación se da en un contexto tan peculiar que no hay certezas sobre su continuidad. La suba acumulada del 15,8 por ciento en los precios minoristas a lo largo del 2020 va en paralelo a una caída en la actividad económica del 26 por ciento en abril y 20 por ciento en mayo. El gobierno espera que la baja se recorte hasta un 6,6 en junio. Pero además, la desaceleración inflacionaria se verifica en un contexto de férreo control de precios de productos de consumo masivo y congelamiento tarifario y de otros servicios regulados.

Entre los alimentos y bebidas, hubo fuertes aumentos en julio en carnes y derivados. Por ejemplo, el kilo de asado subió 4,4 por ciento y la carne picada común, 2,4. La paleta subió 3,8 por ciento, seguido de la nalga (3,4), cuadril (2,8) y pollo entero (2,8). El filet de merluza fresco subió 5,5 por ciento; la salchicha tipo Viena, 3,3 y el jamón cocido y el salchichón, 4,3 por ciento en ambos casos. En tanto, el aceite de girasol avanzó 2,5; la leche entera en sachet, 1,9 y la leche en polvo, 4,6. La Coca-Cola subió 2,4 por ciento; la yerba mate, 3,9 por ciento y el café molido, 2,8.

En términos generales, alimentos y bebidas, el capítulo de mayor peso en el índice de precios al consumidor y además el más sensible para el presupuesto de los hogares más pobres, tuvo una suba en julio del 1,3 por ciento a nivel nacional. El promedio mensual muestra la estabilidad de la primera quincena y las subas en la segunda parte del mes impulsadas a partir de la habilitación de nuevas listas a instancias del programa de Precios y Cuidados.

Los mayores aumentos de precios durante el mes pasado se dieron en los rubros de equipamiento y mantenimiento del hogar y recreación y cultura, principalmente por subas observadas en equipos electrónicos y electrodomésticos. En estos casos, tuvo impacto la suba del tipo de cambio y de la brecha cambiaria, en un contexto de demanda movilizada por las necesidades del trabajo en el hogar. El ejemplo más claro es lo que viene pasando con las laptops, que registran subas ininterrumpidas desde el comienzo de la pandemia.

Prendas de vestir y calzado exhibió un incremento de 3,3 por ciento, por encima del promedio, aunque menor que la suba del mes pasado, que fue del 6,6 por ciento.

Si bien el gasto en prepagas se mantuvo estable porque el gobierno no autoriza subas en las cuotas, los remedios y equipos para la salud experimentaron un incremento del 2,8 por ciento. En este punto tuvo incidencia el fin del congelamiento de precios de los medicamentos que venció a finales de junio. Desde el Centro de Profesionales Farmacéuticos calcularon un alza en julio de entre el 5 y el 9,5 por ciento.

La adquisición de autos se encareció en un 4,4 por ciento, aunque las naftas y el servicio público de transporte siguen congelados.

El desagregado regional marca que la inflación a nivel nacional, del 1,9 por ciento, se ubicó algo por encima del dato del AMBA, de 1,6 por ciento. Eso se explica por la mayor alza registrada en la región Pampeana (2,1), Noreste (2,2), Cuyo (2,3) y Patagonia (2,7). Los institutos provinciales de estadísticas están en línea con el dato oficial: el IPC Mendoza tuvo un alza del 2,1 por ciento; Córdoba, 1,8 y la Ciudad de Buenos Aires, 1,6.

El gobierno admite que a medida que mayor cantidad de actividades retoman los negocios, irá en aumento la presión inflacionaria, aunque espera que se mantenga la tendencia a la desaceleración frente a los valores del año pasado. En agosto también va a impactar las subas en Precios Máximos junto al aumento en telefonía celular.

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