La película de Fabián Bielinsky logró lo que parecía imposible: satisfacer a los paladares más puristas sin descuidar su raigambre popular. En su momento fue un éxito comercial impresionante, con meses de permanencia en cartel, casi 1,3 millones de entradas vendidas y los derechos vendidos para una remake en Hollywood.
Nueve reinas, una historia construida como una mamushka de engaños en la que nadie es quien dice ser.