En su intento de recuperar aliento político, el ex presidente Mauricio Macri demostró una vez más que no le importa la pandemia de la covid-19, ni sus consecuencias sanitarias en el peor momento de los contagios en la Argentina. El jueves se reunió en su quinta Los Abrojos con tres intendentes PRO del interior bonaerense y rompió el aislamiento que debía cumplir tras sus vacaciones en Francia y Suiza --desde donde fogoneó las marchas anticuarentena-- para comenzar a delinear la estrategia electoral de su fuerza política. Uno de los asistentes al encuentro, el jefe comunal de Pinamar Martín Yeza, reveló en las redes sociales la reunión para hacer de vocero y afirmar que a Macri “le preocupó mucho las imágenes de los patrulleros alrededor de la Quinta de Olivos”. Aunque pese a la gravedad institucional que significó que una fuerza de seguridad armada rodeara la quinta presidencial, el ex mandatario no rompió el silencio ni hice ninguna manifestación de repudio al respecto.

“Hoy junto a Ezequiel Galli y Francisco Ratto estuvimos (al aire libre) con Mauricio Macri. Conversamos sobre el presente de nuestro país y compartimos nuestra preocupación por el futuro”, escribió el jueves Yezza en su cuenta de Twitter. La mención “al aire libre”, fue la única referencia solapada al aislamiento que Macri debía cumplir por 14 días tras sus vacaciones europeas, hacia donde partió el 30 de julio y regresó el 3 de septiembre.

Galli, intendente de Olavarría, también dio cuenta de la motivación política electoral del encuentro en la quinta de Los Polvorines: "Con Martin Yeza y Francico Ratto mantuvimos una reunión con Mauricio Macri en la que analizamos la difícil situación social y política que atraviesa nuestro país y coincidimos en que Juntos por el Cambio debe volver a ser una alternativa confiable para todos los argentinos”, posteó en la misma red social.


En tanto el intendente de San Antonio de Areco, Francisco Ratto, retuiteó a Yeza sobre el encuentro en Los Abrojos. En su cuenta personal, Ratto tiene fijado tuit del 16 de marzo que reza “Por favor, cuidándote nos cuidamos todos”, con hashtag “Quedate en casa”.

Pero fue Yeza quien ofició de vocero. “Macri nos preguntó por la relación que teníamos con el Gobierno nacional y provincial. Analizamos la situación a nivel social y económico y los desafíos de Juntos por el Cambio como oposición”, resumió el pinamarense sobre el encuentro en declaraciones a la radio online Futurock.

En esa misma entrevista Yeza afirmó que a Macri “le preocupó mucho las imágenes de los patrulleros alrededor de la Quinta de Olivos”. “Hay muchas cosas que le preocupan, pero entiendo que está eligiendo el momento adecuado y la herramienta adecuada para hacer una comunicación”, agregó el jefe comunal para justificar que pese a su “preocupación”, Macri no se haya pronunciado públicamente.

“Muchos intendentes de la oposición nos solidarizamos con Alberto Fernández y luego sacó este anuncio de la galera y perjudicó mucho”, insistió el intendente y aseguró que los anuncios del Poder Ejecutivo sobre la coparticipación “nos hizo sentir muy mal, porque se han dinamitado los puentes”. Al tiempo que sostuvo que la coparticipación “requiere otro nivel de profundidad, discutir el rol del Estado nacional y lo que hacen los municipios, es un debate profundo y la metodología y la forma usada para resolverlo no parece serio”. Argumentos con que el macrismo provincial se pinta la cara, con la mira puesta en las elecciones del año próximo fogoneado por el propio Macri.

Tampoco Yeza se cuestionó que el encuentro haya roto con el aislamiento y la cuarentena que debía cumplir el ex presidente. “La reunión fue al aire libre, en su quinta, con distancia, y para nosotros fue importante conversar con él”, volvió a justificarse Yeza, ya de regreso al municipio que tabicó en comienzos de la pandemia y que recién el primero de septiembre abrió el ingreso de propietarios en la ciudad que no son residentes, pero que previamente deberán firmar una declaración jurada.