CHICAS MARRONES PODEROSAS: @Bbywacha

“En el imaginario argentino, cuando la feminidad se choca con un cuerpo marrón, racializado, que va más hacia lo indigena, se codifica como feo o ligado a lo masculino. Yo hubiese querido hacer algo super conceptual, pero sé que lo que hago es necesario, que de una manera figurativa y accesible se puedan ver rasgos marrones, mujeres gordas, mujeres gordas y marrones”, cuenta @Bbywacha, que en su instagram se dedica a retratar gordas marrones y femmes, sacándose selfies, encarnando memes, besándose entre lágrimas y sudor, moviéndose dentro de celulares en animaciones estridentes, navegando chats y audios de whatsapp. “Hay espacios supuestamente progres como el feminismo, la disidencia o el mundo del arte donde los cuerpos gordos y racializados en general están vistos desde la victimización o el sufrimiento. Las pocas referencias que hay de estos cuerpos y estas estéticas se fueron desarrollando en espacios menos solemnes, en otros formatos. Las selfies, lo kawaii, el anime y los memes son válvulas de escape como las redes sociales en sí. Las redes, además de las instituciones, son otro espacio a ganar, y es un espacio más libre y menos rígido que el activismo o los espacios de arte”.

HEROINAS ARGENTINAS: @fatipeccicaru

“Yo venía de hacer una pintura muy “realista” en relación a los femicidios, retratos de víctimas, era una obra muy cruda donde partía de retratos bastante fieles a las fotos de las víctimas. Fue tan dura esa experiencia que el paso siguiente fue hacer una serie de las femininjas, el otro extremo, la fantasía pura, personajes salidos de la ficción. “

A través del mundo del anime, Fátima Pecci Carou (@fatipeccicaru) trae al presente a aquellas mujeres que pertenecieron nuestra historia política y social pero que no entraron en los cánones de la historia oficial. Guerrilleras melancólicas suspiran en sus ventanas, espías salteñas forman una alianzas en su mejor faceta kawaii, Martina Céspedes y sus hijas engañan y capturan soldados en su pulpería.“Decido representar escenas y personajes que pertenecieron a nuestra historia política y social pero que no entraron en los cánones de la historia oficial. Me di cuenta de que no había representaciones pictóricas sobre esos personajes que no entraron en nuestra historia oficial. A mí me interesa reconstruir esas escenas y al no tener una referencia visual sobre esos hechos, el anime viene a ficcionalizarlos, esa historia que no conocemos la tenemos que inventar de alguna manera”

EN MODO CONEJO: @popurrin

@Popurrin retrata personajes sin género envueltos en pijamas de conejo, de gatito, de oso. Casi como una predicción a nuestras vidas en cuarentena, tiene una serie de gifs que se enfoca en las cosas a las que se dedican esos seres en la intimidad de sus cuartos llenos de posters, con la luz brillante de una laptop como única compañía. La vírgen maría, con sus ojos enormes llenos de lágrimas, posa con un peluche de pikachu. Sus personajes tienen cuernos, alas, trascienden los límites del género binario con ternura y una estética anime dosmilera que por muchos años trató de evitar pero le resultó imposible, “es parte mía”, asegura. “Siempre está la influencia de las cámaras, las computadoras, los celulares, la droga. Mezclo esos tres elementos, tecnología, drogas y estilo kawaii. Todo lo hago en un marco bajo de inocencia, mis personajes no tienen segundas intenciones. Es la pura inocencia y el disfrute de estar, y convivir, y pasarla bien. Aunque todo eso también viene mezclado con la tristeza, pasarla mal, y la depresión, algo con lo que convivimos todes hoy en día. “