El Consejo Federal de la Hidrovía, sobre el fin de la concesión

La autopista federal del río

Reunión ampliada y contrarreloj para licitar la explotación de la ruta fluvial.
El ministro Meoni y los gobernadores, ayer en Rosario. El ministro Meoni y los gobernadores, ayer en Rosario. El ministro Meoni y los gobernadores, ayer en Rosario. El ministro Meoni y los gobernadores, ayer en Rosario. El ministro Meoni y los gobernadores, ayer en Rosario. 
El ministro Meoni y los gobernadores, ayer en Rosario.  

El Gobierno central y los gobernadores, además de los lobbys circundantes, empezaron ayer a delinear el llamado a licitación para concesionar desde abril la explotación y mantenimiento de la hidrovía Paraguay - Paraná. Y como primer paso, el ministro de Transporte, Mario Meoni, garantizó que el nuevo status de esta ruta fluvial será "auténticamente federal", esto es, con injerencia de las provincias litoraleñas en las que Santa Fe tiene 800 kilómetros de ribera dentro de los 3400 totales. La inclusión de Omar Perotti y sus colegas vecinos, reunidos de manera presencial y virtual desde Rosario, marcó un rumbo en ese sentido. El problema es cómo llevarlo a cabo. Algunos suponen que el Gobierno no ya no le queda tiempo para armar la licitación, y si intenta tomar el servicio hasta la próxima concesión ahí le saltan los reparos del lobby privado que rechaza la gestión estatal del río. Afuera hubo protesta por parte de quienes entienden que en este debate la prioridad está puesta en el negocio fluvial de capitales privados y no en la sustentabilidad del río ni en beneficios para las provincias que encauzan el río. La concesionaria actual –Jan de Nul - Emepa– finalizarán el 30 de abril un contrato que detentan desde 1995, a razón de 200 millones de dólares anuales de utilidades para el tránsito de 6 mil buques y 100 millones de toneladas de carga.

El Consejo Federal de la Hidrovía se reunió en mayoría online, por teleconferencia, pero la cabecera sí lo hizo de manera presencial, en la sede local de Gobernación. Perotti recibió al titular de Transporte y al de Defensa, Agustín Rossi, y a los gobernadores Axel Kicillof, Jorge Capitanich, y Gustavo Bordet. El correntino Gustavo Valdez lo hizo por videoconferencia, igual que sus pares de Formosa, Gildo Insfrán, y Misiones, Oscar Herrera Ahuad. Y en la pantalla dieron el presente referentes del comercio fluvial, la agroexportación, Bolsa de Comercio, universidades, gremios, entidades de navegación y organismos ecologistas.  

El encuentro –anunciado el año pasado cuando el Presidente Alberto Fernández vino a Puerto General San Martín– fue el prólogo para delinear los términos de la próxima concesión en cuanto a obras para ampliación, modernización y mantenimiento de la señalización de la hidrovía, además del dragado y mantenimiento del curso principal. El gremio de Dragado y Balizamiento viene alertando sobre la falta de inversión por parte de la concesionaria belga y su socia nacional. 

Perotti celebró la inclusión de las provincias y demás actores en el Consejo Federal. "La centralización nos costó demasiado tiempo de desarrollo, nos frustró muchas posibilidades e inversiones", dijo.

Ayer Meoni marcó el terreno y dijo que "la decisión es que la hidrovía fuera una hidrovía federal, que realmente nos permitiera pensar que el desarrollo de nuestro país es un desarrollo integral y que la concesión actual cumplió con su cometido y es un ciclo que culmina y tenemos que pensar hacia delante, de qué manera se mejora sobre lo que se ha construido para saber qué cosas son las que efectivamente debemos sostener, y cuáles otras, seguramente muchas, tendremos que modificar y rectificar”. Tras ello, el ministro descartó que este proceso pueda trastornar el flujo exportador. "La exportación no se detendrá ni un solo día, vamos a trabajar duro para que se siga sosteniendo la navegabilidad a pleno", aseguró.

"Esta autopista que es la hidrovía del Río Paraná tiene que estar preparada para recibir a los que van a ser sus vehículos que la van a transitar de aquí en más porque año tras año van creciendo en volumen, en capacidad de carga, y por lo tanto el Río se debe ir adecuando en sus anchos y profundidades para que pueda seguir prestando el servicio a esas embarcaciones que cada día son más importantes para los costos logísticos”, dijo Meoni acerca del cometido que la concesión actual no completó: el dragado previsto. Actualmente el calado desde Puerto San Martín hasta el km 239 (Punta Indio) es de 34 pies, de una sola vía y un ancho de 100 metros. 

El lobby agroexportador presiona para que la hidrovía en ese tramo vaya hasta 36 pies, para permitir buques de mayor envergadura, pero esto es materia de polémica por el impacto ambiental que sobrevendría. Todo es materia de discusión, y lo es ahora, cuando se vence la concesión actual. 


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