Esta vez no fue la "grasa militante" de la que habló en su momento el ex ministro de Hacienda Alfonso Prat-Gay, sino la figura del lugar donde los delincuentes se guardan de la policía, con o sin su protección. A ella recurrió Mauricio Macri para caracterizar al Estado en un acto junto a 13 gobernadores en la Casa Rosada. El Presidente pidió allí “dejar de lado la intervención nociva que ha tenido la política en transformar el Estado en un aguantadero” y demostró así una vez más su desprecio por lo público.

Macri dejó la definición de "Estado aguantadero", que pasará a la vitrina de las frases recordadas de su gestión junto con aquella de Prat-Gay, durante el acto de firma del Compromiso Federal para la Modernización del Estado.

No es la primera vez que el Presidente expresa su desprecio al Estado; a mediados de marzo, habló de los que “caen” en la escuela pública al no poder pagar un colegio privado.  

Esta vez, la frase de Macri también apuntó claramente a lo que el ex ministro de Hacienda denominó como “grasa militante”: los empleados públicos contratados por el anterior Gobierno, que la gestión de Cambiemos empezó a despedir ni bien tomó el control del Estado. 

De lo que Macri no habla es del crecimiento que tuvo la planta del Estado desde que asumió la presidencia, como demuestran distintos relevamientos. En estos días, por caso, se ha dado cuenta de que el Gobierno incrementó un 25 por ciento la estructura del Estado. Así pasó de 16 a 21 ministerios, de 70 a 87 secretarías y de 169 a 207 subsecretarías. 

Consultado sobre este dato, el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, que en los hechos funciona como gerente de Recursos Humanos y controla todas y cada una de las contrataciones, justificó la decisión sobre la base de que "la gestión ha considerado y desarrollado una estructura con más ministerios y una organización más focalizada, es decir un concepto de organización diferente".

Ibarra aseguró que esta reorganización y la “no renovación” de los contratados le significó un ahorro de 7200 millones de pesos al Estado.

En otros ámbitos, el Gobierno continúa con una “caza de brujas”, como en el Incaa. El ministro de Cultura, Pablo Avelluto, aseguró que allí habría más desplazamientos porque algunos gerentes “vienen del kirchnerismo”. La purga ya comenzó, a pesar del rechazo de todo el ambiente vinculado a la producción cinematográfica.

En esta tarea, Cambiemos cuenta además con los servicios de la diputada de GEN, Margarita Stolbizer, quien pidió profundizar esa limpieza de la "grasa militante". “El tiempo pasó y continúan en el Estado cientos de funcionarios que fueron designados durante los gobiernos de Néstor y Cristina”, se quejó Stolbizer

 

El acuerdo con los gobernadores

Macri firmó con 13 provincias el Compromiso Federal para la Modernización del Estado, por el cual se comprometen a desburocratizar el Estado, simplificando y agilizando los trámites. También propugnó que la tecnología a través de los expedientes y las licitaciones electrónicas lleguen "a las provincias y a todos los niveles para que los argentinos sepan qué hacemos con cada peso que ingresa al fisco".