Las expectativas del mercado respecto de los activos financieros empiezan a aparecer más optimistas en la segunda mitad de marzo. El riesgo país bajó en los últimos días hábiles cerca de 100 puntos tras haber tocado picos de más de 1650 unidades. Y las acciones de la bolsa porteña comenzaron a marcar un rebote tras la presentación de balances. El incremento en la compra de dólares de la autoridad monetaria en el mercado de cambios es uno de los elementos que baja la incertidumbre y modera las expectativas de devaluación.

Luego la una caída importante en el precio de los títulos públicos en moneda extranjera, en el inicio de la semana se observó un rebote de más de 4 por ciento en algunos bonos. La interpretación del mercado es que los activos de renta fija habían alcanzado un piso.

Los interrogantes sobre la negociación con el Fondo Monetario Internacional provocaron en las últimas semanas una ola de venta de bonos de inversores extranjeros que intentan poner presión al Gobierno para acelerar el acuerdo y forzar un ajuste fiscal.

Desde el equipo económico dejaron en claro que la negociación con el FMI no será apresurada sino que se buscará garantizar como el principal objetivo la sustentabilidad social en el corto y mediano plazo. La estabilidad alcanzada en el frente cambiario con reducción de la brecha y una importante compra de dólares del Banco Central para sostener el nivel de reservas internacionales incrementa el margen de maniobra del Gobierno.

Acciones

Por el lado de las acciones empieza a observarse un efecto similar. En el inicio de la segunda quincena de marzo se observó un rebote importante de distintas empresas con negocios que van desde el bancario hasta la energía, el petróleo y la construcción. Hubo empresas que rebotaron en el inicio de la semana más del 5 por ciento.

Entre los factores que influyen en el rebote de las acciones –las cuales fueron muy golpeadas en los últimos tres años y aún se mantienen en pisos históricos- empieza a destacarse la perspectiva de recuperación de la actividad económica.

En distintos informes de coyuntura difundidos entre inversores del mercado interno comienza a converger la idea que este año la recuperación del PIB estaría más cerca del 10 que del 5 por ciento. La industria es uno de los sectores que en los últimos meses marcó buena performance y se muestra como un motor de la recomposición de la actividad.

En los informes de las agencias de bolsa se destaca además otro elemento clave para explicar un posible cambio de perspectiva respecto de los activos financieros argentinos. Se asegura que las compras cada vez más abultadas del Banco Central en el mercado de cambio resulta un indicador que tranquiliza y al mismo tiempo frena la especulación.

Reservas

En lo que va de marzo se acumularon compras por más de 1100 millones de dólares superando ampliamente el monto embolsado en los últimos tres meses. Las reservas se ubicaron al inicio de esta semana en casi 39.900 millones de dólares y se espera que en los próximos días superen el rango de los 40.000 millones.

La perspectiva es que esta tendencia de compra de dólares en el mercado de cambios se mantenga y refuerce en la medida que empiece a ingresar la cosecha de oleaginosa (potenciada a partir del rector de precios de las materias primas). 

En algunos documentos del mercado se plantea también que la política cambiaria ganó credibilidad, se desaceleraron las expectativas de devaluación y el menor ajuste del dólar oficial podría colaborar para moderar el ritmo de inflación. 

Por caso se menciona que en el mercado de futuros la curva de tasas implícitas se fue aplanando y retrocedió a niveles de entre 32 y 43 por ciento anual. Cuando a principio de año se encontraba más cerca de un rango de 45 a 70 por ciento.

La agencia Portfolio Personal destacó ese dato e indicó además que “el Banco Central logró cierta desaceleración en el ritmo de devaluación con respecto a lo que veníamos viendo en la última semana de febrero. Se busca ir reduciendo crawling-peg (ajuste progresivo del tipo de cambio) con el objetivo de disminuir las presiones inflacionarias”.